La inflación básica del PCE alcanzó el 2,9% en julio, el nivel más alto desde febrero, con un aumento del gasto de los consumidores del 0,5%; la inflación está por debajo del pico y el impacto de las tarifas es incierto.
Se espera que, tras nueve meses de espera, la Fed recorte las tasas en septiembre, y los mercados estarán atentos al ritmo de flexibilización y al posible movimiento de 50 puntos básicos.
El IPC de Estados Unidos en junio subió un 2,7% interanual, el nivel más alto desde febrero, con un aumento en los costos de las prendas de vestir y los artículos para el hogar impulsados por los aranceles, mientras que el crecimiento de los precios de la vivienda se desaceleró.
Nóminas no agrícolas de julio no cumplieron con las expectativas, el desempleo aumentó al 4,2% y la duración promedio del desempleo alcanzó las 24,1 semanas.