Publicado el: 2026-09-16
El precio del dólar en México hoy aceleró el paso en el mercado cambiario nacional. Luego de varias semanas cotizando en la parte baja de la tabla y dando un respiro a las mesas de dinero, la divisa estadounidense apretó el paso y se vende entre los 17.12 y 17.15 pesos por unidad en el mercado al mayoreo, marcando su punto más alto en lo que va del último mes.
El movimiento tomó a varios por sorpresa y deja ver que el tipo de cambio en México sigue amarrado a lo que pase con los datos económicos del vecino del norte.

Para quien tiene pensado ir al banco a hacer algún movimiento con divisas, la brecha entre lo que pagan por compra y lo que cobran por venta se nota algo más abierta de lo habitual.
El Banco de México fijó su valor de referencia en los 17.12 pesos (con el dato FIX del Diario Oficial de la Federación), pero en las sucursales de los principales bancos el billete verde ya dejó atrás la barrera de los 17 pesos:
BBVA México: Compra en $16.11 | Venta en $17.24
Citibanamex: Compra en $16.41 | Venta en $17.38
Banorte: Compra en $15.75 | Venta en $17.30
Banco Azteca: Compra en $16.80 | Venta en $17.54
En las ciudades de la frontera la cosa se mueve con otro ritmo. En centros cambiarios de Tijuana o Ciudad Juárez, la divisa se compra alrededor de los $16.45 en promedio y se vende entre los $16.70 y $16.90 pesos.

Este ajuste le pone un alto a la buena racha que traía la moneda nacional. Hasta hace poco, el peso venía mostrando músculo impulsado por la entrada constante de remesas y el interés de los inversionistas por mantener su dinero rindiendo en pesos.
Sin embargo, la historia cambió en cuanto los grandes capitales de Wall Street volvieron a apostarle al dólar. El Índice Dólar (DXY) —el indicador que mide la fuerza de la moneda norteamericana frente a otras seis divisas fuertes— metió el acelerador y terminó arrastrando a varias monedas de la región.
En el mercado de divisas ya se da por hecho que el nivel de los 17.00 pesos quedó atrás como piso, y ahora la duda es si la cotización se va a quedar ahí o si va a buscar un escalón más arriba.
Esta subida no tiene que ver con un golpe interno en la economía mexicana, sino con una serie de fichas que se movieron afuera.
El empujón principal vino desde Washington. La inflación en Estados Unidos no termina de bajar al ritmo esperado, lo que le da motivos a la Reserva Federal (Fed) para dejar sus tasas de interés arriba por más tiempo. Cuando guardar dinero en dólares paga bien y representa poco riesgo, los fondos de inversión prefieren mover su capital para allá.
A la par, hay tres temas que le metieron más presión al mercado:
El futuro de las tasas de Banxico: En el mercado suena cada vez más fuerte que el Banco de México podría recortar su tasa de referencia muy pronto. Si México la baja y la Fed la deja arriba, la diferencia ya no resulta tan atractiva y parte del capital migra al dólar.
Miedo a la desaceleración global: Las dudas sobre cómo viene el comercio internacional y los conflictos geopolíticos hicieron que los inversionistas prefirieran cubrirse las espaldas sacando dinero de países emergentes.
Brincos en los precios del petróleo: Los altibajos en el costo del barril de crudo desacomodaron las cuentas de varios países exportadores e importadores, moviendo la entrada y salida de divisas.
Cuando el tipo de cambio se mueve así, los efectos no tardan en sentirse en la calle y en las empresas.
A las familias que cobran apoyos o quincenas vía remesas la noticia les sienta bien, porque cada dólar enviado se convierte en un poco más de dinero al momento de pagar la renta o la despensa. De igual modo, las empresas mexicanas que venden productos al extranjero ganan terreno, pues sus precios se vuelven más competitivos fuera del país.
Del otro lado la pasan mal las empresas que traen mercancía de fuera. Importar maquinaria, granos o refacciones sale más caro con un dólar arriba, y si esa racha se alarga, los negocios no tienen de otra más que ajustar los precios al cliente final en las tiendas.
La opinión en los mercados es que el tipo de cambio va a seguir brincando de un lado a otro durante las siguientes semanas.
La mirada de los analistas está puesta en las cifras de inflación que salgan esta quincena y en los discursos que den los integrantes de la Fed. Si en Estados Unidos insisten en mantener las tasas apretadas, el dólar en México podría andar buscando los 17.30 o 17.40 pesos antes de que termine el mes.
Si las cosas se relajan de aquel lado y los mercados se tranquilizan, el peso podría tomar un respiro e intentar colocarse otra vez abajo de los 17.00 pesos. Por lo pronto, el billete verde lleva la delantera.