Japón desafía la lógica del mercado: bolsa en máximos históricos y yen en mínimos de casi 40 años
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Japón desafía la lógica del mercado: bolsa en máximos históricos y yen en mínimos de casi 40 años

Publicado el: 2026-06-24

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Mientras los mercados internacionales continúan atentos a la evolución del trading entre Estados Unidos e Irán y a la política monetaria de la Reserva Federal, Japón comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro del escenario financiero global. La combinación de un mercado bursátil en máximos históricos y una moneda que se aproxima a sus niveles más débiles en cuatro décadas está captando la atención de inversionistas, bancos centrales y autoridades monetarias de todo el mundo.


El principal índice bursátil japonés, el Nikkei 225, alcanzó recientemente un nuevo récord histórico al cerrar en 72.353 puntos, tras registrar un máximo intradía de 72.831 unidades. El movimiento ha sido parte de una tendencia alcista que se ha extendido durante gran parte del último año y que ha permitido a la renta variable japonesa consolidarse como uno de los mercados con mejor desempeño entre las principales economías desarrolladas.


Sin embargo, detrás de este optimismo bursátil aparece una realidad muy distinta en el mercado cambiario. El yen japonés continúa bajo una intensa presión y cotiza en torno a las 161,6 unidades por dólar, muy cerca del nivel de 161,96 que marcaría su punto más débil desde 1986.

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Un yen débil pese al endurecimiento monetario


La debilidad de la moneda japonesa resulta particularmente llamativa considerando que el Banco de Japón elevó recientemente su tasa de interés de referencia desde 0,75% hasta 1%, alcanzando su nivel más alto desde 1995.


En condiciones normales, una subida de tasas suele fortalecer una divisa al aumentar el atractivo de los activos financieros denominados en esa moneda. Sin embargo, el caso japonés refleja una dinámica más compleja.


La principal razón detrás de esta debilidad sigue siendo la enorme diferencia existente entre las tasas de interés japonesas y estadounidenses. Mientras el Banco de Japón apenas comienza a normalizar su política monetaria tras décadas de estímulos, la Reserva Federal mantiene una postura considerablemente más restrictiva.


Los mercados continúan asignando una alta probabilidad a nuevas alzas de tasas en Estados Unidos durante los próximos meses, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense permanecen cerca de máximos de varios años. Este diferencial continúa incentivando la salida de capitales desde Japón hacia activos denominados en dólares.


Como resultado, el dólar sigue fortaleciéndose frente al yen, incluso después de las recientes decisiones del banco central japonés.


La intervención vuelve al centro del debate


La persistente depreciación de la moneda ha reactivado las especulaciones sobre una posible intervención de las autoridades japonesas en el mercado cambiario.


Durante abril y mayo, Tokio destinó cerca de 11,7 billones de yenes, equivalentes a aproximadamente 72.400 millones de dólares, para intentar frenar la caída de su moneda. Aunque la medida logró estabilizar temporalmente al yen, el efecto fue limitado y la presión bajista reapareció pocas semanas después.


Las recientes reuniones entre la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, han vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de nuevas medidas coordinadas para contener la volatilidad cambiaria.


La cercanía del cruce USD JPY a niveles no vistos desde mediados de la década de los ochenta mantiene a los operadores atentos a cualquier señal proveniente de Tokio.

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Gráficas del cruce USD/JPY en temporalidad M, con visión a 40 años, evidenciando mínimos históricos del yen japonés.


¿Por qué la bolsa japonesa sigue subiendo?


Paradójicamente, la debilidad del yen ha sido uno de los factores que más ha favorecido el desempeño de la bolsa japonesa.


Muchas de las compañías que integran el Nikkei son grandes exportadoras globales. Un yen más débil mejora su competitividad internacional y aumenta el valor de los ingresos obtenidos en el exterior cuando son convertidos nuevamente a moneda local. Este fenómeno ha impulsado las expectativas de beneficios corporativos y ha contribuido al fuerte avance del mercado accionario japonés.


A ello se suma una mejora gradual de la actividad económica. Los últimos datos preliminares de PMI mostraron que el sector privado japonés registró en junio su mayor ritmo de expansión en tres meses. El PMI manufacturero avanzó hasta 54,9 puntos, mientras que el PMI de servicios subió hasta 51,8 puntos. El PMI compuesto alcanzó 52,5 unidades, reflejando el decimoquinto mes consecutivo de crecimiento de la actividad empresarial.


Los datos también evidenciaron una sólida recuperación de los nuevos pedidos y una expansión relevante de la producción manufacturera, una señal positiva para la economía japonesa en un contexto global marcado por la incertidumbre.


Los desafíos que enfrenta Japón


A pesar del buen desempeño bursátil, la economía japonesa continúa enfrentando importantes desafíos. La depreciación del yen incrementa el coste de las importaciones de energía, combustibles y materias primas, presionando a empresas y consumidores. Precisamente, los últimos indicadores empresariales muestran que los costes de producción aumentan al ritmo más acelerado desde 2022, impulsados principalmente por el encarecimiento energético.


Al mismo tiempo, las autoridades siguen enfrentando un delicado equilibrio entre apoyar el crecimiento económico y evitar que la inflación se acelere de forma excesiva.


Por ahora, Japón ofrece una de las imágenes más llamativas de los mercados financieros globales: una bolsa que continúa batiendo récords históricos mientras su moneda se aproxima a mínimos de casi cuatro décadas. La evolución de esta divergencia será uno de los factores más observados por los inversionistas durante el segundo semestre, especialmente en un entorno donde las decisiones de la Reserva Federal, la fortaleza del dólar y las perspectivas de crecimiento global seguirán condicionando el comportamiento de los activos financieros.

Aviso: Este material tiene fines exclusivamente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión o de otro tipo en el que se pueda confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor de que una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular sea adecuada para ninguna persona específica.