Publicado el: 2026-08-14
El sentimiento en los mercados de renta variable globales ha mostrado una firme inclinación hacia el apetito por el riesgo, llevando al índice S&P 500 a superar de forma histórica la barrera de los 7.800 puntos por primera vez en su historia, impulsado por una segunda jornada consecutiva de alzas tras señales de moderación en las presiones inflacionarias de Estados Unidos. El Nasdaq 100 avanzó un 1.1%, al tiempo que el índice de volatilidad (VIX) se desplomó por debajo de la cota de 15 unidades, marcando su nivel más bajo en lo que va de 2026. mientras el Índice de Miedo y Codicia se posiciona en 67 puntos sobre 100. reflejando un estado de "Codicia" en la plaza financiera. Este optimismo proviene del frente inflacionario estadounidense, después de que el miércoles el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayera al 3.4%, mientras que la variable subyacente retrocedió al 2.5% anual. A su vez, el Índice de Precios al Productor (IPP) de julio ayer no mostró variación mensual (0.0%) y se desaceleró en términos interanuales al 4.7% desde el 5.5% registrado en junio (con el IPP subyacente bajando al 4.2% anual), favorecido por la caída previa en los costos de energía y alimentos. Hoy el mercado estará atento al dato de ventas minoristas que analizan la resiliencia del consumo, redujeron drásticamente las apuestas sobre la política monetaria, los operadores monetarios asignan ahora menos de un 40% de probabilidad a un incremento de tipos por parte de la Reserva Federal en septiembre, dejando de descontar por completo una subida adicional de tasas para lo que resta del año.

En el mercado crediticio, los rendimientos soberanos cedieron terreno a pesar de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos realizó una venta de bonos a 30 años al ritmo más acelerado en un cuarto de siglo, evidenciando un alto apetito de los inversores por amarrar retornos elevados para financiar el déficit fiscal. En el seno del FOMC, la postura de los gobernadores muestra matices, ya que mientras Thomas Barkin argumentó a favor de mantener las tasas inalteradas ante la desaceleración de los precios pero advirtió sobre el riesgo de presiones latentes, Beth Hammack cuestionó la durabilidad de la desinflación insistiendo en la necesidad de nuevos ajustes. En materia laboral, la Fed observa que las empresas evitan los despidos directos pese a la cautela en la contratación, al tiempo que consideran que las aplicaciones de inteligencia artificial aún no maduran lo suficiente como para generar recortes masivos de empleo, centrando su efecto en la reasignación de puestos. En el frente fiscal soberano, Fitch Ratings confirmó la calificación crediticia de Estados Unidos en AA+ con respaldo de su dinamismo económico e ingresos per cápita, pero advirtió que no se han tomado medidas para contener los déficits, previendo que se alcance el techo de la deuda a mediados de 2027 y proyectando que el gasto en Medicare y Seguridad Social crecerá cerca de 1 punto porcentual del PIB hacia 2032. En la esfera gubernamental y geopolítica de Washington, la Casa Blanca ejecutó importantes giros estratégicos en materia de defensa y comercio bajo la administración de Donald Trump. El mandatario ordenó al secretario de Defensa sustituir los sistemas electromagnéticos avanzados de lanzamiento de aeronaves y elevadores de armas en portaaviones por métodos tradicionales de vapor e hidráulicos, medida que implicará costos multimillonarios según fuentes citadas por The Wall Street Journal, además de firmar un memorando de seguridad nacional para reestructurar la industria naval de la Armada mediante inversiones directas basadas en el modelo finlandés.
En materia arancelaria, la Casa Blanca oficializó una proclamación de gravámenes a drones y sus componentes: un 10% para el Reino Unido; un 15% para la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán; un 25% para drones pequeños sin características clave de seguridad nacional; y un 100% para aquellos de tamaño o capacidades sensibles para la seguridad. Estos aranceles entrarán en vigor en 21 días, mientras que las partidas para componentes no sensibles lo harán en 180 días. En paralelo, el regulador de valores de EE. UU. SEC pospuso de forma abrupta su reunión prevista para discutir la regulación de criptomonedas debido a un conflicto inesperado de programación. Por su parte, el vicepresidente JD Vance abordó la escalada en Oriente Medio señalando en Fox News que Estados Unidos cuenta con múltiples herramientas para lidiar con Irán, afirmando que mantener los precios del petróleo y la gasolina accesibles es la prioridad y que la crisis en Ormuz contribuye a estabilizar los valores del crudo, posicionando a la nación de forma sólida. En el mercado energético, el crudo cayó hasta bordear los 81 dólares por barril, influido por un descenso de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez desde enero de 1983. mientras Washington despacha un nuevo portaaviones a Oriente Medio. Dentro del sector corporativo y tecnológico de gran escala, Apple ($AAPL) anunció la apertura de un centro de fabricación avanzada en Houston tras realizar inversiones de cientos de millones de dólares, instalación desde la cual lanzó sus primeros servidores avanzados para inteligencia artificial y donde iniciará la producción del Mac mini este año. Por su parte, Advanced Micro Devices ($AMD) colocó una emisión de bonos senior por un monto de 4.750 millones de dólares estructurada en cuatro tramos, según su presentación oficial ante la SEC. Cruzando las fronteras en el continente americano, el primer ministro de Saskatchewan, Scott Moe, confirmó que las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos se intensificaron de cara a la fecha límite arancelaria del 19 de agosto, abarcando temas altamente sensibles como el sector lácteo con avances prometedores. En América del Sur, el sector de Gas Natural Licuado (GNL) de Argentina busca definir un esquema de inversión rígido por un total de 51.000 millones de dólares.En el escenario geopolítico de Oriente Medio y Asia, las tensiones de seguridad continúan escalando con directo impacto en las materias primas. Los Emiratos Árabes Unidos denunciaron ataques contra dos buques petroleros pertenecientes a la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi (ADNOC) en el estrecho de Ormuz, reportados por la agencia Fars News. Simultáneamente, la agencia estatal yemení Saba, vinculada al grupo hutí, informó sobre un ataque con dos drones contra la refinería de Aramco en Jizan, Arabia Saudí, mientras el príncipe heredero saudí sostuvo reuniones con el comandante del Comando Central de EE. UU. para coordinar esfuerzos de defensa. Teherán, por su parte amenazó con atacar 100 puntos estratégicos en Damasco si Siria interviene en el conflicto de Líbano.

Por último, en el este de Asia, Corea del Norte emitió duras advertencias a través de KCNA, condenando las maniobras militares conjuntas entre EE. UU. y Corea del Sur por considerarlas más provocadoras que el año pasado, denunciando que la alianza trilateral con Japón evoluciona hacia un pacto nuclear y ratificando que continuará expandiendo su capacidad de disuasión atómica frente a la nueva política de Washington. En materia macroeconómica asiática, los datos de comercio exterior de Corea del Sur mostraron que los precios reales de exportación registraron un crecimiento interanual del 49.1% en julio (frente al 48.9% anterior), mientras que la tasa interanual de los precios de importación se situó en un 18.7% (tras el 20.6% del mes previo).
Desde mi perspectiva, los mercados globales se encuentran entre la desconexión de la euforia de la renta variable y los riesgos geopolíticos y fiscales subyacentes. El hito técnico del S&P 500 por encima de los 7.800 puntos responde a un alivio monetario de corto plazo, la confirmación de que la inflación mayorista y minorista en Estados Unidos ha pausado su aceleración da margen suficiente para que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés congeladas en el horizonte cercano, eliminando la prima de riesgo por un mayor endurecimiento monetario. Sin embargo, la combinación de una política fiscal expansiva en Estados Unidos que llevará la deuda a presionar su techo hacia 2027. junto con la caída crítica de las reservas estratégicas de petróleo a mínimos de cuatro décadas (por debajo de 300 millones de barriles), deja a la primera economía del mundo con escaso margen de maniobra ante un eventual choque de oferta en las materias primas. Hacia las próximas semanas, contemplo un escenario de volatilidad asimétrica. En el escenario central, la renta variable mantendrá un sesgo alcista moderado impulsado por el despliegue de infraestructura de inteligencia artificial y la solidez del consumo, pero los márgenes corporativos se verán crecientemente presionados por barreras arancelarias de carácter proteccionista, como las tarifas impuestas a la cadena global de drones y tecnología sensible. El mayor vector de riesgo latente reside en el estrecho de Ormuz y las operaciones en Oriente Medio, cualquier interrupción prolongada en el tráfico de hidrocarburos reactivará de inmediato las presiones inflacionarias por el lado de la energía, lo que invalidaría el marco de pausa de la Reserva Federal y forzaría un reajuste bajista severo en las valoraciones de Wall Street.