¿Por qué las acciones Oracle cayeron pese a presentar récords?
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¿Por qué las acciones Oracle cayeron pese a presentar récords?

Publicado el: 2026-06-11

El gigante tecnológico Oracle ha vuelto a acaparar todas las miradas en la bolsa, pero esta vez por una razón que ha dejado a muchos con la boca abierta: tras una jornada caótica para el sector tecnológico, las acciones Oracle cayeron de forma notable y experimentaron una corrección importante en su valor. Lo curioso —y lo que tiene a los analistas debatiendo en los pasillos de Wall Street— es que la compañía presentó unos resultados financieros brutales, con ingresos y beneficios que superaron todo lo previsto. Sin embargo, en el exigente mundo de la inteligencia artificial, parece que hacer las cosas bien ya no es suficiente para convencer a los inversores.


Al cierre de las últimas sesiones regulares, el valor de los títulos de la firma se asentó en los $201.26. Esto consolidó una racha bastante gris que venía arrastrando desde principios de mes. La gran pregunta que todo el mundo se hace en el entorno financiero es obvia: ¿cómo es posible que una de las columnas vertebrales de la infraestructura en la nube pierda valor justo cuando la demanda tecnológica está por las nubes?


Logo de Oracle


La tormenta antes de los resultados: El nerviosismo de los inversores


A diferencia de otras ocasiones, donde el golpe llega de golpe justo después de que el director general habla, esta vez el bajón empezó antes de tiempo. En los días previos a que se publicara el balance oficial del cuarto trimestre fiscal, las acciones Oracle cayeron a un ritmo constante. El lunes de esta semana, el miedo a quedarse atrapados hizo que muchos inversores decidieran recoger sus ganancias y salir corriendo, lo que hizo que el precio cayera desde el techo de los $213.68.


Este bajón anticipado no fue casualidad y se debió a un par de piedras en el camino:


  • El miedo a la competencia: Los últimos lanzamientos de herramientas de inteligencia artificial de sus rivales directos despertaron el temor al llamado "SaaSpocalypse", una teoría que dice que el software tradicional por licencias fijas podría estar perdiendo la batalla.

  • El ambiente general del mercado: No fue una buena semana en Nueva York. La incertidumbre general hizo que los fondos de inversión movieran su dinero hacia sectores menos arriesgados, castigando a las empresas tecnológicas que venían muy infladas.


Con este panorama tan tenso, el mercado se preparó para mirar el informe de Oracle con una lupa gigante.


Unos números espectacularmente buenos que supieron a poco


Cuando por fin se hicieron públicos los datos del cierre de su año fiscal, las cifras frías eran para celebrar. Oracle reportó unos ingresos de $19.180 millones, superando los $19.100 millones que esperaban los analistas. Además, el beneficio por acción se situó en los $2.11, dejando atrás las estimaciones de la bolsa, que lo ponían en $1.97.


Incluso el margen operativo fue del 45%, lo que demuestra que la empresa sabe cómo recortar gastos innecesarios. Pero el mercado es caprichoso: en las negociaciones nocturnas, tras el cierre de las bolsas, las acciones Oracle cayeron un 10% extra. Para entender este castigo hay que leer la letra pequeña, especialmente el dinero real que queda en caja y lo que cuesta mantener la infraestructura de la inteligencia artificial.


Pánico en el 'after hours': El desplome hasta los 180 dólares

Gráfico de las acciones de Oracle


La verdadera sorpresa de la jornada llegó cuando se cerró el mercado principal y comenzó el mercado electrónico. En las operaciones after hours, la presión de venta se intensificó de una manera brutal. Al salir a la luz los detalles sobre las enormes necesidades de capital de la firma, el nerviosismo se apoderó de los traders nocturnos y las acciones Oracle cayeron con fuerza en el mercado fuera de hora, llegando a tocar un mínimo de 180 dólares por acción.


Este desplome en el after hours evidenció que los inversores más agresivos prefirieron cortar por lo sano y vender de inmediato antes de esperar a la apertura oficial del día siguiente. Ver el precio rondando los 180 dólares dejó claro que, cuando el mercado se asusta con los gastos de la inteligencia artificial, no tiene piedad ni con los más grandes.


Las tres razones que explican el tropiezo


Aunque Oracle tiene firmados contratos futuros impresionantes por valor de $638.000 millones gracias a sus alianzas con los pesos pesados del sector, hubo tres motivos clave que terminaron por hundir la cotización:


1. El bache en el software de toda la vida


Los ingresos de su división en la nube se quedaron en $9.910 millones. Es una cifra enorme y crece año tras año, pero los inversores se habían obsesionado con la barrera psicológica de los $10.000 millones. Mientras que el alquiler de servidores puros va como un tiro, las aplicaciones en la nube y el software tradicional cayeron un 2%. Esto hace pensar que el negocio de siempre se está marchitando más rápido de lo esperado.


2. La sangría de dinero para pagar la IA


Montar centros de datos preparados para el futuro es extremadamente caro. La empresa cerró el año con un flujo de caja libre negativo de $23.690 millones. ¿Por qué? Porque se gastaron $55.660 millones en chips, tarjetas gráficas y terrenos, mucho más de lo que Wall Street esperaba. El mercado está empezando a perder la paciencia y quiere ver beneficios reales y líquidos, no solo promesas de que la IA cambiará el mundo.


3. La necesidad de pedir más dinero


Para no quedarse atrás en la carrera, los directivos anunciaron que necesitarán levantar unos $40.000 millones para el próximo año. Para lograrlo, planean lanzar un programa para vender más acciones propias en el mercado por valor de $20.000 millones. Aunque prometieron no endeudarse más a largo plazo, la idea de que habrá más acciones circulando (lo que diluye el valor de las actuales) hizo que las acciones Oracle cayeron de golpe tras el anuncio.


Conclusión


Lo que le está pasando a Oracle es el reflejo perfecto de la histeria colectiva que vive el sector tecnológico. Las acciones Oracle cayeron no porque la empresa vaya mal o esté quebrando, sino porque las expectativas con la inteligencia artificial están por las nubes.


A Wall Street ya no le valen las fotos con socios importantes ni los anuncios espectaculares; ahora quieren ver ingresos reales y billetes sobre la mesa. Oracle tiene asegurado su futuro gracias a los contratos que ya tiene firmados, pero ahora le toca demostrar que toda esa millonada invertida en servidores se puede transformar en beneficios limpios antes de que los inversores vuelvan a confiar ciegamente en ellos.

Aviso: Este material tiene fines exclusivamente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión o de otro tipo en el que se pueda confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor de que una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular sea adecuada para ninguna persona específica.