Publicado el: 2026-02-05
Las acciones de Nvidia caen nuevamente y vuelven a colocarse en el centro de la atención de Wall Street. Después de meses de euforia alrededor de la inteligencia artificial, el mercado parece estar entrando en una fase distinta: más cautelosa, más exigente y con menos margen para el optimismo automático.
En las últimas sesiones, Nvidia ha sufrido un retroceso que no solo responde a un motivo puntual, sino a una mezcla de factores: toma de ganancias, presión en el sector tecnológico y dudas sobre si el boom de la IA puede seguir creciendo al mismo ritmo.

Al cierre más reciente, Nvidia (NVDA) terminó la jornada con una baja cercana al 3%, cotizando alrededor de los 174 dólares por acción, después de tocar mínimos intradía próximos a los 172 dólares.
Aunque a simple vista puede parecer solo un movimiento diario, lo que preocupa a algunos inversores es que se trata de una corrección dentro de un mercado que ya viene mostrando señales de cansancio, especialmente en las grandes tecnológicas.
El volumen de operaciones también fue superior al promedio, lo que suele ser una señal clara: hubo ventas importantes, no solo pequeños ajustes.
La pregunta es inevitable. Nvidia sigue siendo líder en chips para inteligencia artificial, sigue creciendo y mantiene una posición dominante. Entonces, ¿por qué baja?
La respuesta es simple: en bolsa, muchas veces no se trata solo de resultados, sino de expectativas.
Estos son los factores principales detrás de la caída:
El mercado está enfriando el entusiasmo por la inteligencia artificial
Los inversores están tomando ganancias tras un rally histórico
La presión sobre el sector tecnológico se está intensificando

Durante 2023 y 2024, Nvidia se convirtió prácticamente en el símbolo del boom de la IA. Cada avance tecnológico impulsaba la acción hacia nuevos máximos.
Pero ahora el mercado empieza a hacerse preguntas más incómodas:
¿Hasta dónde puede crecer realmente la demanda?
¿Se está pagando demasiado por ese futuro?
¿Es sostenible este ritmo de inversión?
En otras palabras, la historia sigue siendo buena, pero los inversores ya no compran solo entusiasmo: quieren resultados constantes.
Nvidia fue una de las acciones más explosivas de los últimos años. Su capitalización se disparó y se convirtió en una de las empresas más valiosas del planeta.
Pero cuando una acción sube tan fuerte, suele pasar algo inevitable: llega el momento en que muchos deciden vender para asegurar ganancias.
Es el típico movimiento de mercado:
"Subió mucho, mejor tomo beneficios antes de que se dé la vuelta".
Y cuando eso ocurre con millones de inversores al mismo tiempo, el precio cae con fuerza.
La baja de Nvidia no está ocurriendo en el vacío. En los últimos días, varias acciones tecnológicas han retrocedido, arrastradas por un mercado más nervioso.
El Nasdaq también mostró debilidad, y eso suele afectar especialmente a empresas como Nvidia, que son altamente sensibles al apetito de riesgo.
Cuando Wall Street entra en modo defensivo, las tecnológicas suelen ser las primeras en sentirlo.
Aunque Nvidia sigue siendo líder, el mercado también está mirando el panorama completo.
AMD, Qualcomm y otros fabricantes están empujando fuerte, y cada reporte o noticia del sector puede impactar directamente en Nvidia, incluso si la empresa no publicó nada negativo.
Hoy el mercado entiende que la carrera de la IA no es exclusiva de una sola compañía.
Para resumir lo más importante de forma clara:
Nvidia perdió alrededor de 3% en una sola sesión
El precio ronda los 174 dólares, tras tocar mínimos cercanos a 172
La caída ocurre en medio de ventas amplias en el sector tecnológico
Los inversores están reevaluando si el boom de IA ya está completamente descontado en el precio.
Desde el punto de vista técnico, Nvidia venía mostrando señales de agotamiento después de máximos recientes.
Algunos analistas observan que:
La zona de 170 dólares funciona como soporte inmediato
Si pierde ese nivel, podría haber presión hacia rangos más bajos
La volatilidad ha aumentado, lo que refleja nerviosismo institucional
No se trata de un colapso, pero sí de un mercado que está dejando de subir "en línea recta".
En lo fundamental, Nvidia sigue siendo una empresa sólida:
Lidera el mercado de chips para IA
Tiene contratos clave con gigantes tecnológicos
Mantiene márgenes elevados
Sus ingresos siguen creciendo
El problema no es la empresa.
El problema es que la acción ha subido tanto que el mercado ya le exige resultados perfectos trimestre tras trimestre.
Cualquier señal de desaceleración, incluso mínima, puede provocar ventas fuertes.
La caída de Nvidia puede interpretarse de dos maneras:
Como una corrección normal después de una subida extraordinaria
Como una señal de que el mercado está entrando en una etapa más selectiva con las acciones de IA
Lo más probable es que estemos viendo un ajuste, no un cambio total de tendencia.
Nvidia sigue siendo una pieza central del desarrollo tecnológico global, pero sus acciones ya no se mueven solo por entusiasmo: ahora se mueven por expectativas realistas y resultados concretos.
Las acciones de Nvidia caen en un contexto donde Wall Street está recalibrando el precio de la inteligencia artificial.
No es que el mercado haya dejado de creer en Nvidia, sino que está empezando a preguntarse cuánto de ese futuro ya está incluido en la valoración actual.
En un entorno de alta volatilidad, es normal que incluso los gigantes retrocedan.
La clave estará en lo que ocurra en las próximas semanas: si la demanda de chips sigue fuerte, Nvidia podría recuperar terreno. Pero si el mercado percibe que el crecimiento se enfría, la corrección podría extenderse.
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