Nvidia crece 106%, pero los márgenes generan dudas
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Nvidia crece 106%, pero los márgenes generan dudas

Publicado el: 2026-08-27   
Actualizado el: 2026-08-27

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Nvidia volvió a entregar cifras que hace pocos años habrían parecido difíciles de dimensionar. La compañía cerró su segundo trimestre fiscal con US$96.221 millones en ingresos, un crecimiento interanual de 106%, mientras el beneficio neto alcanzó los US$59.688 millones, aumentando 126% respecto del mismo período del año anterior.

Los resultados superaron nuevamente las previsiones de Wall Street. El mercado esperaba ingresos cercanos a US$92.380 millones y la compañía terminó superando esa referencia por casi US$4.000 millones. El beneficio ajustado por acción alcanzó US$2,22, mientras el margen bruto ajustado se ubicó en 75%.

Sin embargo, las cifras también confirmaron un cambio importante alrededor de Nvidia: superar las expectativas ya no garantiza una reacción positiva de sus acciones. Después de 15 trimestres consecutivos batiendo las previsiones de ventas, el mercado comienza a exigir no solamente crecimiento, sino una aceleración permanente que permita justificar las enormes expectativas construidas alrededor de la inteligencia artificial.


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Data Center crece 117% y sostiene el negocio

El segmento de centros de datos volvió a explicar buena parte del trimestre. Los ingresos alcanzaron US$89.000 millones, por encima de los US$85.860 millones esperados y con un crecimiento interanual de 117%.

Dentro de sus principales divisiones, Compute & Networking generó US$88.300 millones, frente a US$84.690 millones previstos. El negocio Hyperscale alcanzó US$48.710 millones, Edge Computing registró US$7.200 millones y AI Clouds, Industrial & Enterprise aportó US$40.310 millones.

El principal motor continúa siendo la infraestructura asociada a inteligencia artificial. Blackwell Ultra impulsó el crecimiento durante el trimestre, mientras Nvidia ya prepara el siguiente ciclo tecnológico con Vera Rubin, su nueva generación de procesadores.

La compañía confirmó que Vera Rubin se encuentra en plena producción y que ha comenzado a acumular inventarios para preparar su introducción durante el tercer trimestre fiscal. Esto transforma los próximos meses en una prueba especialmente relevante para determinar si Nvidia puede mantener tasas extraordinarias de expansión mientras realiza una nueva transición tecnológica.

Para el tercer trimestre, la compañía proyecta ingresos entre US$105.840 millones y US$110.160 millones, con un punto medio de US$108.000 millones. La cifra supera el consenso cercano a US$105.150 millones, aunque algunas de las estimaciones más optimistas del mercado superaban ampliamente los US$110.000 millones.

Los márgenes aparecen como principal foco de preocupación

Precisamente aquí aparece una de las razones detrás de la cautela inicial de los inversionistas.

Nvidia terminó el trimestre con un margen bruto ajustado de 75%, pero anticipó que durante el próximo período podría situarse entre 73,5% y 74,5%. El punto medio, cercano al 74%, quedó por debajo de las expectativas próximas al 75% que manejaba Wall Street, mientras algunas estimaciones alcanzaban incluso 76,5%.

Una diferencia aparentemente pequeña adquiere otra dimensión cuando se aplica sobre ingresos superiores a US$100.000 millones trimestrales.

Nvidia enfrenta una demanda extraordinariamente elevada, pero satisfacerla requiere asegurar cantidades igualmente extraordinarias de memoria avanzada, capacidad productiva, infraestructura y otros componentes. El crecimiento sigue siendo excepcional, aunque comienza a quedar acompañado por costos cada vez mayores para sostenerlo.

La compañía espera además gastos operativos ajustados cercanos a US$9.000 millones durante el tercer trimestre, prácticamente alineados con los US$8.970 millones previstos por el mercado. Otras estimaciones entregadas por la empresa sitúan esta partida alrededor de US$9.200 millones.

El debate cambia entonces desde cuánto puede vender Nvidia hacia cuánto cuesta mantener ese crecimiento y qué rentabilidad puede conservar mientras aumenta su escala.

Compromisos con proveedores saltan a US$279.000 millones

Probablemente una de las cifras más llamativas del reporte aparece fuera de las ventas.

Los compromisos futuros de Nvidia con proveedores aumentaron desde US$119.000 millones hasta US$279.000 millones en solamente un trimestre, más que duplicándose mientras la compañía busca garantizar el suministro necesario para responder a la demanda futura.

De ese total, aproximadamente US$92.000 millones corresponden al resto del actual ejercicio fiscal, otros US$87.000 millones están asociados al año fiscal 2028 y US$88.000 millones al ejercicio 2029.

Estos compromisos no representan gastos ya ejecutados, pero muestran la magnitud de la capacidad que Nvidia está intentando asegurar anticipadamente. La memoria avanzada constituye uno de los componentes fundamentales detrás de este incremento.

El movimiento también incorpora un riesgo. Si el crecimiento de la demanda continúa al ritmo actual, asegurar capacidad con anticipación puede convertirse en una ventaja competitiva fundamental. Si el ciclo de inversión en inteligencia artificial comienza a desacelerarse, compromisos de esta magnitud podrían ejercer una presión mucho mayor sobre costos y márgenes.

La escala de la apuesta también aparece en Ports-Pike, cuyos GPU podrían representar entre US$150.000 millones y US$200.000 millones en ingresos, asociados a una infraestructura cercana a 1,5 millones de unidades. Las obligaciones de garantía vinculadas al proyecto están limitadas a US$105.000 millones.

Resultados récord ya no son suficientes

La reacción de las acciones resume probablemente mejor que cualquier otra cifra el nivel de exigencia actual.

Nvidia cayó inicialmente cerca de 2% en las operaciones posteriores al cierre, pese a superar las previsiones de ingresos y presentar una guía superior al consenso. Durante la sesión regular, la acción había retrocedido un 1,59%.

Posteriormente, el movimiento cambió completamente. Mientras el mercado procesaba las cifras y avanzaba la conferencia de resultados, Nvidia llegó a subir alrededor de 4,42% en las negociaciones posteriores al cierre.

Esta volatilidad muestra un mercado intentando equilibrar dos historias distintas.

Por un lado, Nvidia continúa creciendo a un ritmo excepcional: ingresos +106%, beneficio neto +126%, Data Center +117% y una previsión trimestral de US$108.000 millones. Además, Blackwell mantiene una demanda elevada mientras Vera Rubin comienza su entrada en producción.

Por otro, los inversionistas observan márgenes algo menores, costos crecientes, compromisos con proveedores por US$279.000 millones, incertidumbre alrededor de China y dudas sobre cuánto tiempo las grandes compañías tecnológicas podrán mantener el actual ritmo de inversión en infraestructura de inteligencia artificial.

Vera Rubin abre el próximo capítulo

Los próximos trimestres permitirán medir algo más importante que una nueva superación del consenso.

Nvidia necesita demostrar que puede realizar la transición desde Blackwell hacia Vera Rubin sin perder velocidad, mientras protege márgenes cercanos a niveles históricamente extraordinarios y abastece una demanda que obliga a comprometer cientos de miles de millones de dólares en capacidad futura.

El crecimiento de la inteligencia artificial, por ahora, continúa reflejándose directamente en sus resultados. US$96.221 millones de facturación trimestral y US$59.688 millones de beneficio neto muestran una compañía cuya escala sigue aumentando a una velocidad poco habitual incluso dentro del sector tecnológico.

Pero después de 15 trimestres consecutivos superando las previsiones de ventas, Wall Street ha cambiado la vara con la que mide a Nvidia. El mercado ya asume que la compañía crecerá y que probablemente volverá a superar las expectativas.

La discusión comienza a desplazarse hacia otra parte: cuánto más puede acelerar, qué costo tendrá sostener esa expansión y cuánto margen podrá conservar mientras la infraestructura global de inteligencia artificial continúa multiplicándose.

Aviso: Este material tiene fines exclusivamente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión o de otro tipo en el que se pueda confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor de que una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular sea adecuada para ninguna persona específica.