Publicado el: 2026-01-29
El mercado mexicano terminó enero con una sensación bastante clara: el ánimo sigue siendo positivo. El índice S&P/BMV IPC, principal termómetro de la Bolsa Mexicana de Valores, cerró el mes con avances importantes y muy cerca de niveles récord, dejando atrás un inicio de año que había arrancado con más dudas que certezas.
Para muchos inversionistas, la pregunta clave no es solo cómo cerró el índice S&P/BMV IPC, sino qué dice ese cierre sobre lo que puede venir en febrero. Y la respuesta, por ahora, combina optimismo con una dosis razonable de cautela.

En su última sesión relevante del mes, el S&P/BMV IPC logró un avance cercano al 1.6 %, un movimiento que confirmó la recuperación que se fue construyendo poco a poco a lo largo de enero. Con este resultado, el índice se mantiene en una zona de puntaje altos, muy cerca de sus máximos históricos.
El puntaje actual del índice, al cierre de enero, refleja que el mercado no solo resistió la volatilidad de las primeras semanas del año, sino que encontró razones para volver a subir. Bancos, empresas industriales y algunas emisoras de consumo fueron clave en este impulso.
Más allá del número final, el mensaje es claro: el mercado mexicano cerró enero con fuerza y con un tono más confiado de cara al corto plazo.
Vale la pena decirlo sin rodeos: enero no fue un mes fácil desde el arranque. Las primeras sesiones estuvieron marcadas por ajustes, movimientos erráticos y cierta toma de utilidades. Nada fuera de lo normal para un inicio de año, pero sí suficiente para generar dudas.
Sin embargo, conforme avanzaron los días, el panorama empezó a cambiar. A mitad de mes, el S&P/BMV IPC comenzó a encadenar cierres positivos, apoyado por un mejor entorno internacional y por el desempeño sólido de varias emisoras de peso dentro del índice.
Así, cuando se revisa cómo cerró el índice S&P/BMV IPC, queda claro que el mercado pasó de la prudencia a una postura mucho más constructiva en cuestión de semanas.
El avance del índice no se explica por una sola razón. Más bien, fue el resultado de varios factores que coincidieron en el momento justo.
Entre los más importantes destacan:
Buen desempeño de las acciones bancarias, que suelen tener un peso relevante dentro del índice y reaccionaron bien al entorno de tasas.
Empresas industriales y de consumo mostrando solidez, lo que dio soporte adicional al IPC.
Un mejor tono en los mercados globales, que redujo la aversión al riesgo y favoreció a los activos mexicanos.
Todo esto ayudó a que el mercado encontrara piso y, posteriormente, retomara la tendencia alcista.
Más allá del discurso, hay cifras que ayudan a entender mejor el momento actual del mercado:
El S&P/BMV IPC cerró enero con un avance sólido, destacando una sesión final con una subida cercana al 1.6 %.
El índice se mantiene en niveles elevados, muy cerca de máximos históricos.
Sectores como el financiero y el industrial fueron claves para sostener el movimiento alcista.
Estos datos confirman que el cierre del mes no fue casualidad, sino el resultado de una tendencia que se fue fortaleciendo con el paso de los días.
No se puede hablar de cómo cerró el índice S&P/BMV IPC sin mirar lo que pasó fuera de México. Durante enero, el entorno global fue relativamente más estable, con menos sobresaltos que en meses anteriores.
Esa mayor calma permitió que muchos inversionistas volvieran a mirar hacia mercados emergentes, y México apareció como una opción atractiva, tanto por valuaciones como por su cercanía con Estados Unidos.
Cuando Wall Street respira con más tranquilidad, el IPC suele beneficiarse. Y enero fue un buen ejemplo de esa dinámica.

El puntaje actual del S&P/BMV IPC, al cierre de enero, manda una señal interesante: el mercado está cómodo en niveles altos, al menos por ahora. Eso no significa que no pueda haber ajustes, pero sí que la presión compradora sigue presente.
Algunos analistas advierten que, después de un rally como el de las últimas semanas, es normal ver pausas o retrocesos técnicos. Lejos de ser una mala señal, estos movimientos suelen ser parte natural de un mercado que intenta consolidarse.
Con enero ya en el retrovisor, todas las miradas están puestas en febrero. El mes arranca con un escenario relativamente favorable, pero con varios temas importantes en el radar.
Entre los puntos que podrían marcar el rumbo del S&P/BMV IPC destacan:
Datos económicos clave, tanto locales como de Estados Unidos, que pueden mover expectativas.
Decisiones y mensajes del Banco de México, especialmente en torno a tasas de interés.
Resultados corporativos, que seguirán dando señales sobre la salud de las empresas que componen el índice.
Si el entorno acompaña, el índice podría mantenerse en los niveles actuales o incluso intentar nuevos máximos. Si no, el mercado podría optar por tomarse un respiro.
Aunque el cierre de enero fue positivo, nadie en el mercado da nada por garantizado. La inflación, los movimientos en tasas y cualquier sobresalto externo siguen siendo riesgos latentes.
Además, después de subidas importantes, siempre existe la posibilidad de que algunos inversionistas decidan asegurar ganancias, lo que podría generar volatilidad puntual durante febrero.
En balance, cómo cerró el índice S&P/BMV IPC deja una lectura claramente favorable. Enero terminó con el mercado en terreno positivo, con puntajes altos y con un sentimiento que invita al optimismo, aunque sin perder la prudencia.
Febrero será clave para confirmar si este impulso puede sostenerse o si el mercado necesita una pausa. Por ahora, el mensaje es claro: el IPC cerró enero con fuerza y se mantiene como uno de los indicadores más sólidos del arranque de 2026.
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