Publicado el: 2026-09-03
Actualizado el: 2026-09-03
Broadcom volvió a superar las expectativas de Wall Street durante su tercer trimestre fiscal de 2026, pero esta vez la principal noticia no estuvo solamente en los ingresos o beneficios obtenidos durante los últimos tres meses. La magnitud que está alcanzando su negocio vinculado con inteligencia artificial y las proyecciones entregadas para los próximos dos años muestran hasta qué punto la compañía se ha convertido en uno de los principales proveedores de infraestructura detrás de esta industria.
Los ingresos alcanzaron US$29.591 millones, un crecimiento de 86% interanual, frente a los US$15.952 millones registrados durante el mismo período del año anterior. El beneficio ajustado alcanzó US$3,32 por acción, prácticamente duplicando los US$1,69 del año anterior y superando también las previsiones de Wall Street.
Sin embargo, el dato que concentró la atención estuvo en los semiconductores destinados a inteligencia artificial: sus ingresos alcanzaron US$16.700 millones, un crecimiento de 221% interanual y de 54% frente al trimestre anterior.
Broadcom espera que esta cifra vuelva a acelerarse durante el cuarto trimestre y alcance US$21.700 millones. Más importante todavía, la compañía proyecta aproximadamente US$115.000 millones en ingresos de IA durante el ejercicio fiscal 2027 y US$230.000 millones en 2028.

Broadcom opera actualmente dos grandes segmentos: soluciones de semiconductores y software de infraestructura. Los resultados del trimestre muestran cómo el primero está aumentando rápidamente su peso dentro del grupo.
Los ingresos de soluciones de semiconductores alcanzaron US$20.839 millones, un aumento de 127% frente al año anterior, pasando a representar aproximadamente el 70% de las ventas totales. El software de infraestructura, donde se encuentra buena parte del negocio relacionado con VMware, generó otros US$8.752 millones, con un crecimiento interanual de 29%.
La diferencia entre ambos ritmos permite dimensionar el efecto de la inversión global en inteligencia artificial sobre Broadcom.
A diferencia de Nvidia, cuya posición dominante está principalmente asociada a las GPU, Broadcom está capturando una parte creciente del gasto mediante aceleradores personalizados o XPU y equipamiento de redes. Grandes desarrolladores de infraestructura de IA están diseñando chips específicamente adaptados a sus propias cargas de trabajo, buscando aumentar rendimiento, eficiencia energética y reducir su dependencia de procesadores de propósito más general.
Broadcom participa precisamente en el diseño y fabricación de estos aceleradores personalizados y actualmente trabaja con seis clientes XPU. Además, proporciona componentes de networking necesarios para conectar enormes cantidades de procesadores dentro de los centros de datos.
Esta combinación explica que los semiconductores de IA ya representen aproximadamente 80% de los ingresos del segmento de semiconductores durante el trimestre.
Las proyecciones entregadas por Hock Tan fueron probablemente la información más importante de toda la presentación.
Broadcom espera cerrar el ejercicio fiscal 2026 con aproximadamente US$58.000 millones en ingresos por semiconductores de IA, un incremento cercano al 186% frente al ejercicio anterior. Para 2027, la compañía proyecta prácticamente duplicar nuevamente esa cifra hasta aproximadamente US$115.000 millones.
Y el crecimiento no terminaría ahí.
La administración aseguró tener visibilidad suficiente para estimar que los ingresos relacionados con IA podrían volver a duplicarse durante el ejercicio fiscal 2028 y alcanzar aproximadamente US$230.000 millones. Broadcom también señaló que ha asegurado capacidad de suministro suficiente para respaldar esas proyecciones, aunque la demanda actualmente supera incluso los niveles contemplados en su escenario.
El tamaño de estas cifras ayuda a explicar por qué Broadcom ha ganado relevancia dentro de la cadena de valor de la inteligencia artificial. El crecimiento ya no depende solamente de vender más chips durante algunos trimestres, sino de una expansión plurianual de infraestructura por parte de los mayores desarrolladores tecnológicos del mundo.
Broadcom registró además US$30.000 millones en reservas de chips de IA durante el último trimestre, otra señal de que la demanda continúa superando la capacidad disponible.
Otro elemento relevante del trimestre fue la capacidad de Broadcom para transformar el aumento de ingresos en beneficios y efectivo.
El beneficio neto bajo normas GAAP alcanzó US$13.088 millones, un incremento de 216% interanual, mientras el beneficio diluido por acción aumentó desde US$0,85 hasta US$2,68.
En términos ajustados, el beneficio neto alcanzó US$16.372 millones, creciendo 95%, mientras el beneficio operativo llegó a US$20.095 millones, un incremento de 92%.
El flujo de caja operativo alcanzó US$14.197 millones. Después de aproximadamente US$500 millones destinados a inversiones de capital, Broadcom generó un flujo de caja libre récord de US$13.665 millones, equivalente al 46% de los ingresos trimestrales. La compañía anunció además un dividendo trimestral de US$0,65 por acción.
Estos números adquieren importancia porque la expansión de infraestructura necesaria para satisfacer la demanda también exige mayores inversiones. Broadcom espera elevar su gasto de capital hasta aproximadamente US$1.400 millones durante el cuarto trimestre, principalmente para ampliar capacidad relacionada con semiconductores.
Para su cuarto trimestre fiscal, la compañía proyectó ingresos cercanos a US$34.800 millones, lo que representaría un crecimiento interanual de 93%.
Dentro de esta cifra, los ingresos por semiconductores de IA deberían alcanzar US$21.700 millones, creciendo 236% frente al mismo período del año anterior. La empresa espera además que el margen operativo ajustado se sitúe alrededor del 66% de los ingresos.
La orientación fue suficiente para confirmar que el crecimiento continúa acelerándose, aunque no produjo una reacción claramente positiva en las acciones. Broadcom cayó en las operaciones posteriores al cierre después de haber terminado la sesión regular en US$367,47, pese a superar las previsiones trimestrales.
Parte de esta reacción puede explicarse por las elevadas expectativas que ya existían antes de los resultados. Reuters señala que la previsión de US$34.800 millones para el cuarto trimestre quedó ligeramente por debajo de algunas estimaciones del mercado, mientras otros consensos la situaban alrededor de US$34.680 millones.
La diferencia ayuda a entender por qué un trimestre con crecimiento de 86%, beneficios superiores a las previsiones y ventas de IA aumentando 221% no necesariamente genera una subida inmediata de la acción. Cuando las expectativas son extremadamente altas, superar las cifras actuales puede resultar menos importante que elevar suficientemente las estimaciones futuras.
Los resultados de Broadcom entregan una nueva señal de que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial continúa expandiéndose. Nvidia ya había mostrado la semana pasada ventas récord en centros de datos y proyectó un crecimiento cercano al 70% para su próximo ejercicio fiscal, mientras Broadcom ahora presenta una trayectoria igualmente agresiva para sus aceleradores personalizados y soluciones de redes.
Sin embargo, mantener este ritmo también introduce desafíos.
La disponibilidad de memoria HBM, obleas, sustratos y capacidad de fabricación continúa condicionando la oferta. A esto se suman las necesidades físicas de los propios centros de datos: energía, terrenos, refrigeración y capacidad de conexión. Broadcom puede fabricar más aceleradores, pero sus clientes necesitan simultáneamente ampliar toda la infraestructura necesaria para utilizarlos.
También existe una elevada concentración de clientes. Buena parte del crecimiento depende de un pequeño grupo de compañías tecnológicas que actualmente están destinando enormes presupuestos a infraestructura de IA. Mientras ese gasto continúe aumentando, Broadcom se encuentra en una posición privilegiada para capturarlo; una desaceleración de esas inversiones tendría el efecto contrario.
El tercer trimestre deja, de todas formas, una diferencia considerable respecto de hace apenas algunos años. Broadcom ya no puede analizarse solamente como un fabricante diversificado de semiconductores y una compañía de software empresarial. Los US$16.700 millones generados por semiconductores de IA durante un solo trimestre, junto con una proyección de US$115.000 millones para 2027 y US$230.000 millones para 2028, muestran que este negocio está modificando rápidamente la escala de toda la compañía.
Para el mercado, el siguiente debate ya no será si Broadcom está participando del crecimiento de la inteligencia artificial. Las cifras muestran que eso está ocurriendo a gran velocidad. La discusión pasa ahora por determinar cuánto tiempo puede sostenerse este ritmo y si la compañía será capaz de convertir esas proyecciones extraordinarias de demanda en ingresos, márgenes y flujo de caja con la misma eficiencia mostrada durante este trimestre.