Publicado el: 2026-08-05
Actualizado el: 2026-08-05
AMD presentó resultados del segundo trimestre de 2026 superiores a las expectativas del mercado, confirmando que su crecimiento depende cada vez más de los centros de datos, los procesadores de servidor y la infraestructura vinculada con inteligencia artificial.
La compañía registró ingresos récord de US$11.540 millones, un avance del 50% interanual y del 13% frente al trimestre anterior, superando los US$11.250 millones anticipados por Wall Street. El beneficio por acción ajustado alcanzó US$1,66, por encima de los US$1,60 esperados, mientras el beneficio por acción diluido aumentó cerca de un 82% respecto del año anterior.
El margen bruto se ubicó en 56%, con una expansión de 200 puntos básicos interanuales, mientras el beneficio operativo alcanzó los US$3.100 millones, equivalente a un margen del 27%. El flujo de caja operativo llegó a US$2.400 millones y el flujo de caja libre cerró en US$1.600 millones, entregando una señal positiva sobre la capacidad de AMD para financiar su expansión tecnológica.
Sin embargo, el elemento más relevante del trimestre estuvo en la transformación de su negocio. Los ingresos del segmento de centros de datos aumentaron un 107% interanual, hasta alcanzar los US$6.700 millones, representando ya el 58% de las ventas totales de la compañía.
Este crecimiento estuvo impulsado por los procesadores de servidor EPYC y los aceleradores de inteligencia artificial Instinct, productos con los que AMD busca reducir la amplia distancia que todavía mantiene frente a Nvidia dentro del mercado de computación avanzada.
La compañía acumula ahora seis trimestres consecutivos con un crecimiento interanual de ingresos superior al 30%, reflejando que la demanda no se limita a un repunte puntual. Las ventas de procesadores para clientes también alcanzaron niveles récord, especialmente en dispositivos móviles, mientras los productos embebidos registraron su mayor expansión en más de tres años.
La principal debilidad volvió a encontrarse en videojuegos. Los ingresos de este segmento retrocedieron un 31% interanual, afectados por una menor demanda de productos semipersonalizados conforme madura el actual ciclo de consolas. Aunque esa caída no logró contrarrestar la fortaleza de los centros de datos, confirma que el crecimiento de AMD está cada vez más concentrado en servidores, infraestructura tecnológica e inteligencia artificial.

La comparación con Nvidia resulta inevitable. Ambas compañías participan en uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo, aunque con una diferencia considerable en escala, participación y capacidad de monetización.
Nvidia continúa dominando ampliamente el mercado de aceleradores de inteligencia artificial para centros de datos. Su ecosistema de hardware, software y herramientas para desarrolladores le ha permitido transformarse en el principal proveedor de infraestructura para los modelos avanzados de IA.
AMD, sin embargo, está comenzando a presentar una alternativa más sólida. Su ventaja no se limita a los aceleradores Instinct. La compañía combina CPU de servidor, GPU, procesadores para clientes, sistemas embebidos y nuevas plataformas a escala de rack, permitiéndole competir por una porción más amplia del gasto tecnológico de empresas y proveedores de nube.
Entre los principales elementos de su hoja de ruta aparecen Helios, la nueva plataforma de inteligencia artificial a escala de rack; los procesadores Venice; el próximo acelerador MI500; y una nueva asociación con Anthropic. Estas iniciativas buscan posicionar a AMD como un proveedor integral, capaz de atender desde la capacidad de procesamiento tradicional hasta los mayores requerimientos de entrenamiento e inferencia de modelos de inteligencia artificial.
La consejera delegada, Lisa Su, señaló que AMD todavía se encuentra en las primeras etapas de un ciclo de adopción de IA que podría extenderse durante varios años. La compañía estima que el mercado global de computación de alto rendimiento e inteligencia artificial crecerá cerca de un 40% anual hasta 2030.
Dentro de ese escenario, AMD proyecta que el mercado de aceleradores de IA para centros de datos alcanzará aproximadamente US$1,4 billones, mientras el mercado de CPU de servidor podría llegar a US$220.000 millones. La empresa espera crecer a un ritmo superior al de ambas industrias.
La dirección también anticipa que los ingresos asociados a CPU de servidor aumentarán más de un 80% interanual durante el segundo semestre de 2026 y más de un 70% en 2027. Paralelamente, espera que el segmento de centros de datos vuelva a duplicarse durante el próximo año, respaldado por la implementación progresiva de Helios y la continuidad de la demanda por EPYC.
El desafío será ejecutar esa hoja de ruta sin retrasos. Los envíos iniciales de Helios serán modestos durante el tercer trimestre, aumentarán en el cuarto y recién alcanzarían una escala mayor durante los primeros meses de 2027. Esa progresión podría parecer lenta para un mercado que ya descuenta un crecimiento acelerado y compara constantemente cada avance de AMD con el liderazgo de Nvidia.
La reacción de las acciones mostró claramente esa exigencia. AMD avanzó un 7% durante la sesión regular, hasta cerrar en US$518,58, cerca de la parte alta de su rango de 52 semanas, comprendido entre US$149,22 y US$584,73.
Sin embargo, después de la publicación del informe, el título cayó un 8,94% en el mercado fuera de horario, hasta US$472,20. El giro refleja que superar las estimaciones ya no resulta suficiente cuando una acción acumula una fuerte valorización y el mercado espera señales extraordinarias sobre su futuro.
La guía para el tercer trimestre fue sólida. AMD proyectó ingresos cercanos a US$13.000 millones, con un rango de variación de US$300 millones, equivalente a un crecimiento interanual aproximado del 41% en el punto medio. También anticipó un margen bruto ajustado cercano al 56% y gastos operativos por alrededor de US$3.650 millones.
Pese a esas cifras, los inversionistas parecen haber concentrado su atención en la velocidad del despliegue de los nuevos productos, la evolución de los márgenes y la capacidad de AMD para transformar su creciente inversión en inteligencia artificial en resultados comparables con los de Nvidia.
Los gastos operativos aumentaron un 40% interanual, hasta US$3.400 millones, reflejando el esfuerzo destinado a investigación, desarrollo y nuevas plataformas. El inventario también subió hasta aproximadamente US$8.500 millones, ya que la compañía se prepara para atender una demanda superior, aunque el suministro de CPU de servidor continúa ajustado.
A esto se suman los riesgos sobre la cadena de suministro, los mayores costos asociados con sistemas complejos de inteligencia artificial y la posibilidad de una desaceleración del mercado de computadores durante el segundo semestre.
AMD entregó un trimestre sólido, con cifras récord y una transformación evidente hacia negocios de mayor valor. La compañía ya no participa en la carrera por la inteligencia artificial como un competidor secundario: cuenta con productos, asociaciones y una hoja de ruta capaces de desafiar parte del dominio de Nvidia.
Sin embargo, competir no significa alcanzar. Nvidia mantiene una ventaja importante en escala, ecosistema y adopción, mientras AMD todavía debe demostrar que Helios, Venice y MI500 pueden convertirse en motores de ingresos sostenibles.
La temporada de resultados confirma que la carrera por la inteligencia artificial continúa abierta, pero también muestra que Wall Street ha elevado considerablemente sus exigencias. AMD está creciendo, ganando espacio y acelerando su estrategia; ahora deberá demostrar que puede convertir esa expansión en una amenaza real para el liderazgo de Nvidia.

Gráficos 1H aftermarket de AMD.