Publicado el: 2026-01-14
El IPC de Argentina volvió a colocarse en el centro de la escena económica con el último dato del año. En diciembre de 2025. la inflación registró una suba mensual del 2.8%, un número que confirma la desaceleración de los precios frente a los meses más tensos del año, aunque sin despejar del todo la preocupación sobre el costo de vida.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor acumuló un 31.5% en todo 2025, una cifra que, si bien es más baja que la de años anteriores, sigue teniendo un impacto directo en los ingresos de los hogares, en las paritarias y en las decisiones económicas de corto plazo.
El dato oficial mostró además un escenario desigual: mientras algunos rubros comenzaron a mostrar señales de calma, otros siguieron empujando el índice hacia arriba, especialmente transporte, vivienda y servicios regulados.

El último informe del INDEC dejó varias claves que ayudan a entender cómo cerró el año en materia de precios. No se trató solo del número general, sino de la dinámica interna del índice.
Entre los datos más relevantes se destacan:
Inflación mensual: 2.8%
Inflación acumulada en 2025: 31.5%
Rubros con mayores aumentos: transporte y vivienda
Rubros con subas más moderadas: educación y vestimenta
El dato mensual se ubicó por debajo del promedio de la primera mitad del año, lo que muchos analistas interpretan como una señal de desaceleración, aunque todavía lejos de una inflación controlada.ç
Dentro del IPC de Argentina, diciembre volvió a mostrar que hay sectores que pesan más que otros a la hora de explicar la suba general de precios.
El rubro Transporte encabezó los aumentos del mes, con una suba cercana al 4%. Combustibles, transporte público y costos asociados al uso del vehículo volvieron a golpear el índice.
Muy cerca quedó Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 3.4%. Este rubro sigue siendo sensible, sobre todo por los ajustes tarifarios y los gastos asociados al mantenimiento del hogar.
Otros sectores que empujaron el IPC fueron:
Comunicación
Restaurantes y hoteles
Alimentos y bebidas no alcohólicas
En conjunto, estos rubros explican buena parte del 2.8% registrado en el mes.
Cuando se analiza el IPC de Argentina, el capítulo de alimentos siempre merece un párrafo aparte. No solo por su peso en la canasta, sino porque es el rubro que más rápido se siente en la vida cotidiana.
En diciembre, los alimentos subieron en promedio algo menos que el nivel general, aunque con fuertes diferencias internas:
Carnes: aumentos significativos, otra vez por encima del promedio
Frutas: subas moderadas
Verduras: caídas marcadas, que ayudaron a contener el índice
Pan y cereales: aumentos leves
Bebidas: subas en línea con la inflación
La baja en verduras y hortalizas fue clave para evitar que el IPC de Argentina cerrara el mes por encima del 3%. Sin embargo, la presión de la carne volvió a sentirse con fuerza en el gasto familiar.
Uno de los rasgos que se repite en el comportamiento del IPC de Argentina es la diferencia entre bienes y servicios. En diciembre, esa brecha volvió a quedar en evidencia.
Bienes: aumentaron alrededor del 2.6%
Servicios: subieron cerca del 3.4%
Los servicios siguen mostrando una mayor resistencia a la baja, en parte por su vínculo con salarios, tarifas y costos estructurales. Esta dinámica explica por qué, aun con una inflación más baja, el alivio no siempre se siente de inmediato.

Más allá del dato mensual, el cierre anual del IPC de Argentina dejó un número que resume el recorrido de todo el año: 31.5% de inflación acumulada.
Algunos rubros quedaron muy por encima de ese promedio:
Educación
Vivienda y servicios públicos
Restaurantes y hoteles
Comunicación
Otros, como prendas de vestir y algunos bienes durables, mostraron aumentos bastante más moderados.
Este comportamiento desigual es uno de los principales desafíos para la política económica, ya que no todos los precios reaccionan de la misma manera ante los intentos de desaceleración.
El informe también volvió a mostrar que la inflación no se vive igual en todo el país. El IPC de Argentina presenta variaciones claras según la región.
Durante diciembre:
El Noreste registró la mayor suba mensual.
El Gran Buenos Aires se ubicó cerca del promedio nacional.
Patagonia y Noroeste mostraron aumentos algo más bajos.
Estas diferencias están explicadas, en gran parte, por el peso que tienen alimentos, transporte y servicios en cada región.
Al mirar el índice por categorías, diciembre dejó un patrón conocido:
Precios regulados: volvieron a liderar las subas.
IPC núcleo: se mantuvo en niveles elevados.
Precios estacionales: tuvieron un impacto menor.
Los regulados siguen siendo un factor clave dentro del IPC de Argentina, especialmente por tarifas, transporte público y servicios esenciales.
Detrás del número del IPC hay efectos concretos. El dato de diciembre influye directamente en:
Ajustes salariales y negociaciones paritarias
Actualización de alquileres
Ingresos jubilatorios y planes sociales
Decisiones de consumo
Expectativas económicas para 2026
Aunque la inflación mensual se moderó, muchos hogares todavía sienten que los precios suben más rápido que los ingresos.
El cierre de 2025 deja un mensaje claro: el IPC de Argentina muestra señales de desaceleración, pero el proceso todavía es frágil. Transporte, vivienda y servicios siguen marcando el ritmo, y cualquier cambio en tarifas o tipo de cambio puede alterar rápidamente el escenario.
El desafío hacia adelante será sostener esta tendencia sin que el ajuste recaiga con fuerza sobre el consumo y el poder adquisitivo.
El último dato del IPC de Argentina confirma que la inflación cerró el año en niveles más bajos que en períodos recientes, pero sigue siendo uno de los principales problemas económicos del país. Diciembre dejó una suba del 2.8% y un acumulado anual del 31.5%, números que muestran avance, aunque todavía insuficiente para hablar de estabilidad.
La inflación afloja, pero no desaparece. Y mientras tanto, el IPC sigue siendo el termómetro que marca, mes a mes, cómo se vive la economía en la calle.
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