Publicado el: 2026-07-29
La jornada operativa en los mercados financieros globales ha estado marcada por una rotación de capitales importante, donde la marcada desinversión en el sector de los semiconductores y de las grandes empresas tecnológicas ha contrastado con una fortaleza soterrada en los sectores más vinculados al ciclo económico tradicional. En Estados Unidos, este movimiento de rebalanceo provocó que el S&P 500 ponderado equitativamente, indicador que neutraliza el sesgo del tamaño del valor de mercado de los gigantes tecnológicos, alcanzara máximos históricos, al tiempo que el Dow Jones Industrial Average repuntó un 1%. En contraposición, la fuerte liquidación en los fabricantes de chips llevó al Nasdaq 100 a bordear una corrección técnica con una caída cercana al 10% respecto a su nivel récord, perfilándose a registrar su peor mes de julio en 22 años. En las últimas dos horas de la sesión americana, se inyectaron 650.000 millones de dólares en el mercado bursátil estadounidense, en un contexto donde el índice de Miedo y Codicia se ubicó en 36 puntos, señalando un terreno de "Miedo", mientras la oferta monetaria mundial alcanzó un máximo histórico y el oro encontró soporte técnico cerca de los 4.000 dólares por onza.

En materia monetaria, mientras el mercado de futuros descarta 1.75 subidas de tipos de interés para finales de año, los operadores de Polymarket asignan una probabilidad del 26% a que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, y el FOMC apliquen una subida de tipos de 25 puntos básicos este miércoles, aunque la hipótesis de referencia sigue siendo que no habrá cambios, en vísperas de las publicaciones clave del PIB y el deflactor de gastos de consumo personal (PCE). Por su parte, CME Group lanzó contratos de futuros sobre acciones individuales de más de 50 firmas (incluidas Nvidia, Apple, Tesla y SpaceX) con negociación de 23 horas y liquidación en efectivo, apostando por la liquidez minorista tras el intento fallido de hace 24 años.
A nivel corporativo y tecnológico, la severa rotación castigó fuertemente a las estrategias cuantitativas, llevando al índice Dow Jones US Thematic Market Neutral Momentum a su mayor caída desde febrero, mientras la cartera de valores de alto beta y momentum de Goldman Sachs se encamina a registrar el peor rendimiento mensual de su historia, superando los deterioros de 2000 y 2009. En el sector hardware e inteligencia artificial, Dell Technologies se desplomó un 14.8% rumbo a su peor caída diaria desde abril de 2025. SanDisk se hundió más de un 17% en la jornada (-30% en cinco días y -55% desde sus máximos, perdiendo más de 200.000 millones de dólares en capitalización desde el 22 de junio), y SpaceX cayó un 20% por debajo de su precio de OPV, borrando 1.2 billones de dólares desde su valoración máxima. Moonshot reportó la búsqueda de chips adicionales de la arquitectura Nvidia Blackwell, en un momento en que el CEO de Nvidia, Jensen Huang, solicitó un respaldo abierto hacia modelos de IA de peso abierto (open-weight) como un elemento crucial para la seguridad global del sector, mientras las acciones de semiconductores a nivel global se perfilan a su peor desempeño mensual desde 2022. La excepción fue Apple, que se convirtió en la segunda empresa en la historia en superar los 5 billones de dólares de capitalización bursátil, ubicándose un 6% por encima de Nvidia como la firma más valiosa del mundo. Apple anunció planes para lanzar dispositivos para el hogar con IA de Siri y el Home Hub entre octubre y principios de 2027. aunque suspendió sus programas de actualización y financiación a plazos para iPhone en EE. UU. Este turbulento escenario corporativo antecede a la presentación de los informes trimestrales de los gigantes Microsoft y Meta el miércoles, seguidos por Apple y Amazon el jueves.

En el frente geopolítico y comercial, la Casa Blanca calificó de positivas sus reuniones con Zelenskyy y Netanyahu, quien abordó con Trump la situación de Irán y los Acuerdos de Abraham. Sobre el T-MEC, Trump afirmó preferir la independencia y sostuvo que el acuerdo beneficia a Canadá y México, no a EE. UU., defendiendo que sus aranceles no dañarán la economía local.
En Oriente Medio, tras un ataque hutí con misiles a un buque saudí, Arabia Saudí exigió a Irak frenar agresiones desde su territorio, mientras Teherán endureció su postura: el viceministro Gharibabadi desconoció la propuesta de Omán para el Estrecho de Ormuz, declaró como objetivo legítimo a buques europeos y negó negociaciones directas con Washington. A pesar de advertir que cualquier bloqueo escalará el conflicto, el canciller iraní Aragchi y Trump mostraron apertura a un acuerdo sin armas nucleares, descartando el expresidente ataques a infraestructuras iraníes. Finalmente, fuentes de la OPEP+ indicaron que el grupo suspendería los aumentos de producción de crudo a partir de septiembre para lo que resta de 2026.
En Europa y Asia, el nerviosismo geopolítico e industrial provocó una profunda inestabilidad operativa en los mercados de renta variable. En el continente asiático, el índice surcoreano Kospi sufrió una violenta contracción del 10.8% en la sesión, acumulando una caída del 38.2% desde su máximo histórico, en medio de una volatilidad que superó los niveles de la crisis financiera de 1997 y de la pandemia de 2020. agravada por el hecho de que únicamente dos empresas cotizadas del sector de chips de memoria representan ahora más de la mitad de la ponderación total del índice representativo del país.
La dinámica que atraviesan los mercados globales no constituye una destrucción generalizada de capital, sino una reconfiguración estructural de los flujos de inversión. El agotamiento del impulso en los sectores de semiconductores e infraestructura de inteligencia artificial que mantenían niveles de concentración y valoraciones históricamente tensionadas, está dando paso a un ajuste saludable mediante la rotación hacia activos con flujos de caja defensivos, métricas de valoración más razonables y sensibilidad positiva a la desaceleración de los costes energéticos. La notable caída de las cotizaciones del petróleo ha comenzado a actuar como un amortiguador inflacionario efectivo, permitiendo que la curva de tipos soberanos comprima sus rendimientos y otorgando mayor margen de maniobra a la política monetaria.
De cara a las siguientes jornadas, se proyectan dos escenarios principales. El escenario de consolidación y rebote táctico (de mayor probabilidad) dependerá de que los reportes de ingresos de las megacaps tecnológicas (Microsoft, Meta, Apple y Amazon) muestren que los niveles de gasto en capital (Capex) están empezando a transformarse en monetización efectiva (ROIC), al tiempo que la Reserva Federal confirme una pausa en las tasas de interés manteniendo una postura dependiente de los datos. De validarse este entorno, sumado a la estabilización de los precios de la vivienda y la moderación del consumo en EE. UU., los índices ponderados y los sectores industriales y consumo defensivo liderarán la siguiente fase de recuperación del mercado bursátil. Por el contrario, un escenario de mayor corrección técnica se activará si la retórica militar alrededor del Estrecho de Ormuz deriva en interrupciones reales al comercio náutico o si las guías corporativas de las grandes tecnológicas decepcionan al mercado, lo que llevaría al Nasdaq 100 a profundizar su territorio de corrección por debajo del 10% y obligaría a una liquidación adicional en las estrategias cuantitativas de momentum.