Publicado el: 2026-06-04
El gigante financiero latinoamericano Nubank está atravesando una de sus semanas más complicadas en la Bolsa de Nueva York desde que debutó en el mercado. En los últimos días, el valor de las acciones de Nu Holdings sufrió un golpe durísimo, arrastrando su cotización a los niveles más bajos en lo que va del año. El mercado, que hasta hace nada aplaudía de pie el crecimiento brutal del banco digital en Brasil, México y Colombia, se ha llenado de nerviosismo y dudas.
Esta caída libre no ha sido casualidad. Ha sido el resultado de una tormenta perfecta: por un lado, un cambio inesperado en la dirección financiera global de la empresa y, por el otro, un jarro de agua fría en forma de rebajas de calificación por parte de algunos de los analistas más influyentes de Wall Street.

El principal detonante de este bajón ha sido el cambio de opinión de varias firmas de inversión importantes. Las acciones de Nu Holdings empezaron a tambalearse en cuanto bancos como Bank of America (BofA) Securities y Susquehanna decidieron recortar sus recomendaciones. BofA, por ejemplo, fue bastante drástico: bajó su postura directamente a "infraponderar" (lo que en la jerga financiera significa que ven el valor con malos ojos) y hundió su precio objetivo de 16 a 10 dólares por acción.
Por su parte, Susquehanna enfrió el entusiasmo pasando la acción de "positiva" a "neutral", con un precio estimado de 13 dólares. ¿Los motivos de este pesimismo? Los analistas miraron con lupa el último balance de la compañía y no les gustó lo que vieron:
Los márgenes se están achicando: El margen operativo de la fintech cayó notablemente hasta el 19.2%. Básicamente, captar nuevos clientes y mantener la maquinaria en marcha les está costando mucho más dinero.
Miedo a los impagos: Como han prestado mucho dinero a través de tarjetas de crédito y préstamos sin garantías en Brasil, la empresa ha tenido que congelar más de 1,800 millones de dólares en previsiones por si la gente no paga. Eso es un 33% más que el trimestre anterior.
Para colmo, los resultados trimestrales mostraron un beneficio por acción de 0.18 dólares, quedando por debajo de los 0.20 que esperaba el mercado. Aunque Nubank sigue facturando muchísimo, los inversores han empezado a castigarlo porque la rentabilidad neta está sufriendo la presión de una economía que no pasa por su mejor momento.
Si los números ya habían dejado dudas, el verdadero detonante para que muchos inversores vendieran en masa sus acciones de Nu Holdings fue el anuncio de un cambio clave en la cúpula de la empresa. Guilherme Lago, el director financiero (CFO) que llevaba el timón de las cuentas desde 2021 y que pilotó la histórica salida a bolsa de la compañía, dejará su puesto el próximo 13 de julio para quedarse solo como asesor.
Su relevo será Rob Livingston, un viejo lobo de mar en el sector que viene de ser el CFO de Visa para América del Norte y con casi veinte años de experiencia en Capital One. Aunque el currículum de Livingston es impecable —sobre todo en el control de riesgos y manejo de créditos—, que Lago se baje del barco de manera tan repentina ha generado mucha desconfianza a corto plazo.
Los expertos coinciden en que este cambio llega en el peor momento posible. Nubank está justo ahora tramitando su licencia bancaria en Estados Unidos y metiendo el acelerador en México y Colombia. Perder a la persona que hablaba directamente con los inversores y controlaba los costes, en plena fase de vacas flacas para los márgenes, es un riesgo que muchos fondos de inversión han preferido no asumir.

La caída que ha llevado a las acciones de Nu Holdings a mínimos anuales también refleja una duda de fondo: ¿puede Nubank mantener este ritmo tan agresivo a largo plazo? La directiva ya ha dejado caer que el próximo año será un período de transición, donde gastarán mucho en mejorar su tecnología, meter inteligencia artificial y expandirse fuera de Sudamérica.
Además, su estrategia de dar tarjetas de crédito y préstamos rápidos a particulares en países en desarrollo es un arma de doble filo. Por un lado, ganan más dinero por cada usuario, pero por el otro, se exponen a que la morosidad se dispare si la economía empeora. Al mismo tiempo, ciertos cambios regulatorios en Brasil les han frenado los créditos más seguros (aquellos respaldados por fondos de garantía como el FGTS), obligándoles a depender de opciones más arriesgadas.
Con este último golpe, las acciones de Nu Holdings ya acumulan una caída cercana al 30% en lo que va de año, lejísimos de aquel subidón que las llevó por encima de los 18 dólares. Sin embargo, para quienes miran a largo plazo, puede que el castigo del mercado esté siendo un poco exagerado.
| Métrica clave | ¿Cómo está la situación? | Reacción del mercado |
| Base de clientes | 135 millones de usuarios globales | Positiva (Siguen creciendo a ritmo de récord) |
| Márgenes de beneficio | Cayeron al 19.2% este trimestre | Negativa (Preocupa lo que cuesta operar) |
| Valoración en bolsa | Cotiza a menos de 11 veces sus ganancias estimadas | Favorable (Está más barata que nunca para su sector) |
| Dinero en reserva | 1,800 millones de dólares por riesgo de impago | Negativa (Miedo a que la morosidad siga subiendo) |
A pesar de las dudas que arrastran las acciones de Nu Holdings, la realidad es que el negocio sigue vivo y coleando. La plataforma no para de sumar millones de clientes cada mes y su mercado principal, Brasil, es una auténtica máquina de hacer dinero. El gran reto para el nuevo director financiero, Rob Livingston, será demostrar que pueden controlar los riesgos de impago y expandirse por el mundo sin que se les disparen los costes.
El desplome de las acciones de Nu Holdings a mínimos del año nos recuerda lo sensibles que son las empresas tecnológicas y financieras cuando cambian las reglas del juego. La salida de Guilherme Lago de la dirección financiera rompió un lazo de confianza muy fuerte con Wall Street, y los informes de Bank of America y Susquehanna dejaron claro que los beneficios van a sufrir a corto plazo debido a los impagos y los costes de expansión.
Ahora que la acción cotiza a precios mucho más bajos de lo habitual para una empresa de su tamaño, los próximos meses serán decisivos. El mercado va a mirar con lupa cada movimiento de la nueva dirección para ver si son capaces de estabilizar el barco, calmar a los inversores y demostrar que el modelo de Nubank sigue siendo un negocio ganador.