Las acciones de Oracle caen a $150: ¿oportunidad o trampa en Wall Street?
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Las acciones de Oracle caen a $150: ¿oportunidad o trampa en Wall Street?

Publicado el: 2026-08-17

El mercado bursátil no da tregua y el sector tecnológico vuelve a ser el centro de todas las miradas. En las últimas sesiones, las acciones de Oracle (NYSE: ORCL) han dado un giro brutal que ha dejado descolocado a más de un inversor. Después de pegarse un buen arreón desde los mínimos de $114.50 registrados a finales de julio —una subida de más del 30% que llegó a llevar el título hasta los $156.22—, la cotización se ha vuelto a venir abajo.


Hoy, rondando los $150.50 por acción, las acciones de Oracle dejan al descubierto las dudas que rondan entre las grandes firmas de inversión y el peso de las apuestas en contra encabezadas por varios viejos conocidos de Wall Street. La pregunta que corre ahora mismo por las mesas de trading es clara: ¿estamos ante un simple bache en pleno boom de la inteligencia artificial o hay problemas más serios de fondo que amenazan con desinflar la compañía?


Las acciones de Oracle caen a $150: ¿oportunidad o trampa en Wall Street?

Un entusiasmo que duró poco: el precio cae entre dudas y desconfianza


A principios de agosto, las cosas se veían muy distintas para el gigante con sede en Austin, Texas. Tras el palo que se llevó entre junio y julio —donde los títulos cayeron en picado un 54% desde su pico histórico de $249.37—, el valor logró coger aire. Empujadas por la fiebre del mercado por la nube y la firma de contratos millonarios, las acciones de Oracle encadenaron varios días en verde y se quedaron muy cerca de romper la barrera de los $160.


Pero la alegría duró poco. En las últimas jornadas, la cotización se ha dejado un 3.6%, volviendo a poner a prueba el soporte clave de los $150. En el mercado neoyorquino la lectura es unánime: la subida se quedó sin gasolina demasiado pronto, aplastada por una mezcla de malas noticias corporativas y un entorno macroeconómico complicado.


Tres piedras en el camino que explican la bajada


Para entender por qué las acciones de Oracle han vuelto a perder terreno cuando parecida que levantaban cabeza, hay que mirar tres frentes que se le han juntado a la compañía al mismo tiempo:


  • Michael Burry aprieta las tuercas a la baja: El célebre gestor de Scion Asset Management desveló que ha aumentado su apuesta contra la empresa, abriendo más posiciones cortas cerca de los $152. Su tesis es dura: cree que se está sobreestimando la demanda real de infraestructura para IA y que las empresas endeudadas van a sufrir de lo lindo.

  • Frenazo en los centros de datos: La filial Transwestern Pipeline confirmó que el gasoducto Green Chile en Nuevo México no estará listo hasta febrero de 2027. Esta obra es crucial para llevar energía a las instalaciones de IA que Oracle opera en el condado de Doña Ana, dejando al descubierto los serios problemas de suministro eléctrico que hay para hacer crecer estos centros de datos.

  • Los grandes fondos recortan peso: Los últimos datos trimestrales mostraron que firmas de peso como Wealthcare Advisory Partners soltaron un 28.4% de sus títulos en la tecnológica, provocando un efecto contagio y ventas por pánico entre los inversores particulares.


El gran dilema: cartera llena hasta arriba pero la caja echando humo

Gráfico de las acciones de Oracle


El debate de fondo sobre lo que vale la empresa está lleno de contradicciones. Por un lado, la cartera de pedidos pendientes (RPO) da vértigo: $638.000 millones de dólares, lo que supone un brutal salto del 363% frente al año pasado. Semejante cifra se explica por las alianzas firmadas con pesos pesados como OpenAI, Nvidia, Microsoft o Meta.


Sin embargo, a los analistas más precavidos no se les escapa la otra cara de la moneda: la factura desorbitada de poner todo esto en marcha. Para dar respuesta a esa montaña de pedidos, la compañía se gastó $55.000 millones en el último año y planea captar otros $40.000 millones endeudándose o emitiendo papel. La jugada se ha traducido en un flujo de caja libre en números rojos por valor de $23.700 millones y una deuda acumulada que roza los $167.000 millones.


"Aquí ya nadie duda de que la demanda de inteligencia artificial es real. La gran incógnita es si los clientes van a poder pagarla al ritmo que hace falta antes de que el coste de la deuda termine por ahogar el negocio", comentan analistas desde Nueva York.


¿Un golpe para comprar barato o una trampa de mercado?


Con las cartas sobre la mesa, la comunidad financiera está dividida en dos bandos muy marcados:


Los que ven una oportunidad clara


A pesar del varapalo que han sufrido las acciones de Oracle, cerca del 82% de los analistas que siguen la acción recomiendan comprar o tenerla en cartera con más peso del habitual. El precio objetivo que manejan a un año ronda los $241, lo que significaría revalorizarse más de un 50% desde los precios actuales. Quienes defienden esta postura sostienen que, cotizando a unas 25 veces beneficios, la acción se ha quedado ridículamente barata para el ritmo de crecimiento que tiene por delante.


Los que prefieren mirar desde la barrera


Los más cautos recuerdan que la compañía sigue estando entre las favoritas de los bajistas en Wall Street. Consideran que el nivel de endeudamiento es alto y que cualquier tropiezo logístico extra obligará a diluir la participación de los accionistas para conseguir financiación.


Conclusión


Lo que ha pasado en las últimas sesiones con las acciones de Oracle confirma que las curvas van a seguir en las próximas semanas. Cambiar el modelo de negocio tradicional de licencias de software para convertirse en un gigante del almacenamiento y procesamiento en la nube requiere una cantidad indecente de dinero, y el mercado está perdiendo la paciencia.


El repliegue hacia la zona de los $150 refleja perfectamente ese tirón de orejas entre una cartera de contratos de ensueño y las dudas sobre si la empresa será capaz de ejecutar todo a tiempo sin pillarse los dedos con la deuda. Si Oracle demuestra que la logística frena menos de lo esperado y transforma esos contratos en dinero contante y sonante, estos precios parecerán una ganga con el tiempo. Si las trabas continúan, los bajistas seguirán teniendo el viento a favor.

Aviso: Este material tiene fines exclusivamente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión o de otro tipo en el que se pueda confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor de que una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular sea adecuada para ninguna persona específica.