Publicado el: 2026-02-13
Las acciones de Chevron volvieron a estar en el centro de atención esta semana, pero no precisamente por una subida.
Después de haber alcanzado niveles cercanos a máximos históricos, el papel de la petrolera estadounidense comenzó a retroceder en las últimas sesiones. La caída no fue brusca, pero sí lo suficientemente clara como para que muchos inversores se pregunten lo mismo: ¿por qué Chevron bajó justo después de tocar su mejor precio del año?
Hoy, las acciones de Chevron (CVX) se mueven alrededor de los 182 a 185 dólares por acción, todavía en un rango alto, aunque ya por debajo de los picos recientes que rozaron los 186–187 dólares.
Es decir: no se trata de un desplome, pero sí de un ajuste que llegó después de una racha muy fuerte.

Chevron venía de semanas positivas. La empresa había logrado sostener un buen impulso gracias a resultados sólidos, récords de producción y una narrativa que volvió a poner al sector energético en el radar.
En ese contexto, el mercado empujó las acciones hasta máximos de 52 semanas.
Pero cuando una acción llega tan alto en poco tiempo, suele pasar algo bastante común en Wall Street: muchos aprovechan para tomar ganancias.
Y eso es exactamente lo que ocurrió.
En la última sesión, las acciones de Chevron se ubicaron cerca de:
Precio actual: entre $182 y $185
Máximos recientes: alrededor de $186.50
Rango anual: desde aproximadamente $132 hasta $186+
Chevron sigue en niveles elevados si se lo compara con meses anteriores, pero el retroceso marca que el mercado empezó a enfriar el entusiasmo.

Antes de hablar de la caída, vale la pena entender por qué Chevron venía subiendo tan fuerte.
No fue casualidad.
Chevron publicó un trimestre con números sólidos, mostrando una producción récord que compensó en parte la baja del petróleo respecto a años anteriores.
Eso fue interpretado como una señal de fortaleza operativa: incluso con un crudo menos explosivo, la compañía logró sostener márgenes.
Otro punto clave: Chevron es una de las petroleras favoritas para quienes buscan ingresos estables.
La empresa anunció un aumento del dividendo cercano al 4%, reforzando su reputación como "acción defensiva" dentro del sector.
Expectativas geopolíticas y expansión internacional
El mercado también reaccionó a oportunidades en regiones como Libia y a movimientos estratégicos en América Latina, lo que alimentó expectativas sobre nuevos proyectos energéticos.
Todo eso ayudó a que Chevron tocara máximos recientes.
Aunque suene contradictorio, la caída tiene bastante lógica. No fue una sola razón, sino una combinación de factores que suelen aparecer cuando una acción llega demasiado alto.
Cuando una empresa sube fuerte y toca máximos, muchos inversores hacen lo más humano del mundo: venden para asegurar ganancias.
Chevron venía de un rally importante, así que era esperable que algunos fondos decidieran recortar posiciones.
Este tipo de ventas no necesariamente significa que algo anda mal, sino que el mercado está "respirando" después de una subida intensa.
Otro punto importante: gran parte del optimismo ya estaba metido en el precio.
Algunas firmas incluso mantuvieron precios objetivo altos, pero bajaron su recomendación a "mantener" porque consideran que el recorrido alcista de corto plazo se achicó.
En otras palabras:
Chevron sigue siendo sólida, pero quizá ya no estaba tan "barata" después de la suba.
Chevron depende, en parte, del contexto energético global.
Y aunque el crudo sigue en niveles relevantes, no hubo un repunte explosivo que justificara seguir empujando la acción hacia arriba sin pausa.
Con un petróleo más estable que eufórico, los inversores ajustan expectativas.
También hay un factor macro: los mercados en general se han vuelto más selectivos.
Hoy, incluso empresas fuertes como Chevron enfrentan un entorno donde los inversores quieren ver:
crecimiento sostenido
retornos claros
menos incertidumbre energética
Eso genera movimientos más prudentes.
Chevron sigue siendo una de las grandes petroleras más observadas del mundo, pero el consenso está dividido.
Algunos analistas creen que el retroceso es una oportunidad de entrada, mientras que otros piensan que el precio podría moverse lateralmente por un tiempo.
En resumen:
Chevron no está en crisis, pero el mercado se está tomando una pausa y la acción necesita nuevos catalizadores para volver a romper máximos.
El futuro inmediato depende de algunos factores clave:
Escenario positivo
repunte del petróleo por tensiones globales
avances en proyectos internacionales
continuidad del flujo de caja y dividendos
Escenario más neutral
consolidación tras máximos
mercado energético sin sorpresas
acción moviéndose en rango entre $175 y $185
Las acciones de Chevron retrocedieron después de tocar máximos históricos, principalmente por una razón clásica en bolsa: toma de ganancias y ajuste de expectativas.
La empresa sigue mostrando fundamentos sólidos, dividendos atractivos y una posición fuerte dentro del sector energético.
Pero tras un rally tan marcado, el mercado necesitaba enfriar un poco.
Chevron no perdió su lugar entre las favoritas del sector, pero el movimiento reciente recuerda algo básico:
Después de los máximos... casi siempre viene una pausa.
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