Acciones de Oracle caen a mínimos de un mes
English ภาษาไทย Português 한국어 简体中文 繁體中文 日本語 Tiếng Việt Bahasa Indonesia Монгол ئۇيغۇر تىلى العربية Русский हिन्दी

Acciones de Oracle caen a mínimos de un mes

Publicado el: 2026-06-26

Las cosas se han puesto complicadas en el sector tecnológico, y esta vez le ha tocado a Oracle. En un giro que ha pillado con el paso cambiado a bastantes inversores, las acciones de Oracle caen con ganas en la bolsa de Nueva York, tocando su punto más bajo en las últimas cuatro semanas. Lo curioso del asunto es que la empresa acaba de presentar unos números de facturación brutales, con un crecimiento tremendo en su negocio de almacenamiento en la nube. Entonces, ¿cuál es el problema? Básicamente, que a Wall Street le ha entrado el miedo al ver la enorme cantidad de dinero que hace falta poner sobre la mesa para no quedarse atrás en la carrera de la inteligencia artificial (IA).


El precio de los títulos de la compañía, que venía rindiendo muy bien y rozando máximos históricos por encima de los 240 dólares, se ha pegado un costalazo cercano al 10% en cuestión de días. Ahora mismo, el valor se mueve en una franja de entre 150 y 160 dólares. Esta caída de golpe no solo se ha tragado los beneficios que los inversores habían acumulado últimamente, sino que reabre un debate que está en boca de todos: ¿se les está yendo la mano a las grandes tecnológicas gastando en centros de datos a costa de sus ganancias inmediatas?


屏幕截图 2026-06-26 154544.jpg


La abultada "factura de la IA" pasa factura en la bolsa


El detonante de este bajón ha sido la publicación de su último informe financiero trimestral. Si uno mira solo la superficie, los datos son para sacar el champán. Los ingresos totales subieron hasta los 19.180 millones de dólares y el beneficio neto por acción superó las expectativas situándose en 2.03 dólares. Además, su división de infraestructura en la nube —el motor que empuja el coche ahora mismo— se disparó un 93%, ingresando 5.800 millones de dólares gracias a que grandes firmas como OpenAI y Meta están usando sus servicios.


Sin embargo, la razón por la que las acciones de Oracle caen a pesar de este récord de ventas está en la letra pequeña de los planes de futuro que anunció la directiva. La empresa dejó claro que va a necesitar pedir prestados o levantar unos 40.000 millones de dólares adicionales. Para conseguirlo, planea emitir más deuda corporativa y lanzar una venta masiva de nuevas acciones por valor de hasta 20.000 millones de dólares. A los grandes fondos de inversión esto no les ha hecho ninguna gracia por dos motivos: primero, porque al emitir más acciones, el valor de las que ya existen se diluye; y segundo, porque la empresa va a cargar con una mochila de deuda bastante pesada en los próximos meses.


El nerviosismo del mercado se entiende perfectamente al mirar estos tres detalles del balance:


  • La caja se queda temblando: Oracle cerró el año con un flujo de caja libre negativo de 23.700 millones de dólares. El motivo es que el gasto en inversión pura y dura (básicamente comprar maquinaria, servidores y construir instalaciones) se multiplicó un 162% hasta rozar los 55.700 millones.

  • Más deuda en el horizonte: Esos nuevos planes para conseguir dinero se suman a los 43.000 millones de dólares en deuda que la empresa ya había pedido el año anterior, lo que eleva bastante su nivel de apalancamiento.

  • Despidos masivos y caros: Para poder centrarse del todo en la IA, la empresa ha tenido que reestructurarse a fondo. Esto supuso el despido de unos 21.000 empleados en todo el mundo (un 13% de su plantilla), un tijeretazo doloroso que además costó 1.840 millones de dólares en indemnizaciones.


El gráfico no miente: El precio rompe zonas de seguridad

Gráfico de las acciones de Oracle


Si dejamos de lado los números de los despachos y miramos los gráficos de cotización, la velocidad con la que las acciones de Oracle caen ha puesto a temblar a los operadores que buscan rentabilidad a corto plazo. En cuanto el precio perdió la barrera psicológica de los 200 dólares, cayó a plomo rompiendo las medias móviles de 30 y 100 días, que son las líneas que los analistas suelen usar para ver si un valor mantiene el tipo o se va para abajo.


Con esta oleada de ventas, el precio ha ido a parar a la zona de los 150 dólares. Varios analistas técnicos coinciden en que si la sangría no se frena ahí, el siguiente suelo importante estaría en el entorno de los 140 dólares, una cifra que devolvería a la tecnológica a niveles de principios de año. Aunque algunos indicadores de fuerza muestran que la acción empieza a estar demasiado barata y castigada (lo que técnicamente se llama sobreventa), todavía parece quedar algo de inercia vendedora en el ambiente.


Contratos firmados en el papel contra la realidad de las obras


Hay un dato en el informe de Oracle que es una auténtica locura pero que explica muy bien el dilema actual. La cartera de pedidos firmados con clientes que aún no se han cobrado ni ejecutado subió hasta los 638.000 millones de dólares. Eso es un 363% más que el año pasado y equivale, para hacernos una idea, a casi siete años de trabajo e ingresos asegurados de cara al futuro.


¿Por qué baja la acción si tienen tanto trabajo guardado? Por una cuestión de tiempo. En Wall Street saben de sobra que una cosa es firmar un contrato sobre el papel para alquilar potencia de cálculo a una empresa de IA y otra muy distinta es construir los edificios, conseguir que las eléctricas te den la potencia necesaria en un momento de escasez energética y esperar a que Nvidia te mande los microchips. Todo ese proceso físico va a tardar meses o años en dar beneficios reales, pero los intereses de la deuda y los gastos fijos hay que pagarlos desde el primer día.


¿Qué esperan los expertos para los próximos meses?


Por su parte, los de arriba no pierden la sonrisa. La cúpula de la empresa mantiene que sus planes van sobre ruedas. De hecho, estiman que en este mismo trimestre van a activar casi un gigavatio de potencia informática en sus instalaciones, una barbaridad que iguala todo lo que construyeron a lo largo de 2026. Además, calculan que de cara al inicio del próximo año fiscal sus ingresos crecerán a un ritmo de entre el 27% y el 29%.


Aunque a corto plazo el panorama asuste y las acciones de Oracle caen con fuerza, la mayoría de los bancos de inversión no han tocado sus previsiones de futuro. De los 45 analistas que siguen el día a día de la empresa, 36 siguen recomendando "comprar". Es más, el precio objetivo medio que le dan a la acción a doce meses vista ronda los 253 dólares. Para estos expertos, lo que está pasando en la bolsa estos días es el típico ataque de pánico de los inversores de corto plazo, que se asustan con los gastos y no ven el valor real del negocio.


Conclusión


Al final, lo que estamos viendo en el mercado es una corrección lógica y una fase de digestión. Las acciones de Oracle caen a mínimos de un mes no porque la empresa funcione mal o porque sus rivales como Amazon o Microsoft le estén comiendo el terreno; de hecho, Oracle está creciendo en el sector de la nube bastante más rápido que la competencia.


La caída actual es simplemente un toque de atención de los inversores, que ahora piden un poco de orden con el dinero. Ya no vale solo con vender humo o colgarse la medalla de la inteligencia artificial; el mercado quiere ver cómo se pagan esas infraestructuras sin endeudarse hasta las cejas ni perjudicar a los accionistas actuales de la compañía. Dependiendo de dónde se detenga la caída en los próximos días, sabremos si estamos ante una oportunidad de oro para comprar acciones a precio de saldo o si la tecnología va a pasar por un bache más largo de lo esperado.

Aviso: Este material tiene fines exclusivamente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión o de otro tipo en el que se pueda confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor de que una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular sea adecuada para ninguna persona específica.