Publicado el: 2026-02-09
En los últimos días, una de las noticias que más ruido hizo en Wall Street fue clara: subieron las acciones de Nvidia. Y no fue un movimiento menor. El gigante de los chips volvió a encender el entusiasmo del mercado después de que su CEO, Jensen Huang, saliera a defender con fuerza una de las grandes dudas que venían rondando a los inversionistas: ¿es sostenible el enorme gasto que está haciendo la industria para construir infraestructura de inteligencia artificial?
La respuesta de Huang fue directa. Y al mercado le gustó.

Las acciones de Nvidia (NVDA) registraron una subida importante en la sesión más reciente, con un avance de más del 7%, en un momento en que muchos inversores venían atentos a cualquier señal sobre el futuro del boom de la inteligencia artificial.
El precio actual de Nvidia sigue moviéndose en niveles elevados, reflejando que el mercado continúa considerando a la compañía como una de las piezas centrales de toda esta revolución tecnológica.
Pero esta vez, el impulso no vino por un nuevo chip o un reporte de ganancias. Vino por algo más simple: confianza.
El gran detonante de este repunte fue una declaración de Jensen Huang que rápidamente se viralizó en los medios financieros.
El CEO afirmó que el capex buildout de 660 mil millones de dólares —es decir, el gigantesco gasto en infraestructura tecnológica que están planeando las grandes empresas— es "sostenible".
En otras palabras: Nvidia cree que esto no es una burbuja pasajera, sino el inicio de un ciclo largo de inversión.
Huang explicó que la industria está atravesando una etapa histórica, comparable a una especie de "construcción masiva" de autopistas, pero en versión digital: centros de datos, servidores, GPU y capacidad de cómputo para IA.
Y para Nvidia, eso significa una cosa: demanda asegurada.
El mercado venía con una preocupación latente.
Durante semanas, muchos analistas se preguntaban si las empresas tecnológicas no estaban gastando demasiado rápido en inteligencia artificial. Se hablaba de cifras enormes, de inversiones récord… y de un posible freno.
Pero Huang salió a decir lo contrario: este gasto no solo tiene sentido, sino que es necesario.
Y cuando el CEO de la empresa que lidera el mercado de chips para IA dice algo así, Wall Street escucha.
Algunos puntos que explican el movimiento:
Los inversionistas interpretaron que el boom de IA todavía tiene varios años por delante.
Nvidia se ve como el proveedor más beneficiado de esta ola de inversión global.
Eso fue suficiente para que el precio reaccionara al alza casi de inmediato.

Cuando Huang habló de 660 billion dollars in capex, no estaba exagerando.
Ese número refleja lo que las grandes tecnológicas planean gastar en los próximos años para construir infraestructura de inteligencia artificial: centros de datos, redes, chips avanzados y todo lo necesario para entrenar modelos cada vez más grandes.
Según el CEO, este ciclo podría extenderse 7 u 8 años, lo que implica que el mercado de hardware para IA recién está arrancando.
Y Nvidia, con su dominio en GPUs, está en el centro del escenario.
Hoy Nvidia no es solo una empresa de chips. Es casi un sinónimo de inteligencia artificial.
Cada vez que compañías como Microsoft, Google, Meta o Amazon expanden sus centros de datos, necesitan potencia de cálculo. Y esa potencia, en la mayoría de los casos, viene de Nvidia.
Por eso, cuando se habla de gasto masivo en infraestructura, muchos inversionistas lo traducen rápidamente como:
"Más gasto en IA = más ventas para Nvidia".
Aunque las declaraciones del CEO fueron el motor principal, no es lo único que está detrás del movimiento.
Hay un contexto más amplio que favorece a Nvidia:
El mercado sigue viendo un apetito enorme por chips de alto rendimiento, especialmente en centros de datos.
Las big tech no están recortando, al contrario: están duplicando sus apuestas en inteligencia artificial.
Para muchos fondos, Nvidia sigue siendo "la acción estrella" dentro del boom de IA.
Para resumir lo más importante de esta noticia:
Subieron las acciones de Nvidia más de 7% tras comentarios del CEO.
Jensen Huang defendió que el gasto de 660 mil millones en capex es sostenible.
El mercado interpretó esto como una señal de que la ola de IA todavía tiene recorrido.
Nvidia se mantiene como protagonista central del crecimiento tecnológico global.
La reacción del mercado deja un mensaje claro: los inversionistas quieren creer que esto no es una moda pasajera.
Nvidia está posicionada como una empresa que no solo vende chips, sino que vende el "combustible" que mueve la inteligencia artificial moderna.
Y si realmente estamos entrando en una década de construcción masiva de infraestructura digital, como dice Huang, entonces el entusiasmo que empujó la acción hacia arriba podría no ser algo de un solo día.
En definitiva, subieron las acciones de Nvidia porque Jensen Huang logró calmar una de las mayores dudas del momento: si el gasto gigantesco en IA es sostenible o no.
Su mensaje fue contundente: este ciclo es real, es necesario y va para largo.
Y para una empresa como Nvidia, que está en el corazón de esa inversión, eso se traduce en confianza, compras... y subidas en bolsa.
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