Las acciones de Intel cayeron 17% y enfrían el ánimo del mercado
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Las acciones de Intel cayeron 17% y enfrían el ánimo del mercado

Publicado el: 2026-01-26

Las acciones de Intel cayeron con fuerza y dejaron una señal clara en Wall Street: el mercado ya no está dispuesto a esperar. En una sola jornada, el gigante de los semiconductores perdió alrededor de 17% de su valor, una caída que tomó por sorpresa incluso a quienes venían siguiendo de cerca la acción.


Desde los primeros minutos de la sesión, el tono fue negativo. Las ventas aparecieron rápido, el volumen se disparó y el precio no encontró piso durante gran parte del día. No fue una caída lenta ni ordenada, fue un golpe directo, de esos que reflejan nerviosismo y decepción acumulada.


Precio actual de Intel tras el desplome


Precio actual de Intel tras el desplome


Después de la fuerte corrección, las acciones de Intel (INTC) se ubicaron cerca de los 45 dólares por acción. Ese nivel contrasta de forma evidente con los máximos recientes, cuando el mercado todavía creía que la recuperación de la empresa iba a ser más rápida y sólida.


En cuestión de horas, Intel perdió buena parte del terreno ganado durante 2025. El movimiento dejó claro que el mercado estaba posicionado para buenas noticias y que cualquier señal de debilidad iba a pagarse caro.


Qué pasó para que las acciones de Intel cayeran así


El problema no estuvo tanto en los números del trimestre que cerró, sino en lo que viene hacia adelante. Intel presentó resultados que, en papel, no fueron malos. De hecho, superó algunas estimaciones del mercado. Sin embargo, la guía para los próximos meses fue floja, y eso fue suficiente para cambiar el ánimo por completo.


La compañía anticipó ingresos y beneficios por debajo de lo que esperaba Wall Street. Para muchos inversionistas, eso fue una señal de que la recuperación todavía está lejos y que los desafíos operativos siguen pesando más de lo deseado.


Además, Intel reconoció que continúa enfrentando limitaciones en su capacidad de producción, un punto crítico en un momento en el que la demanda de chips, especialmente los vinculados a inteligencia artificial y centros de datos, sigue creciendo con fuerza.


En resumen, el mercado entendió que Intel todavía no está logrando capitalizar esa demanda como sí lo hacen algunos de sus competidores.


Un ajuste que se venía gestando

Gráfico de las acciones de Intel


La caída del 17% no apareció de la nada. En las semanas previas, la acción había subido con entusiasmo, impulsada por expectativas altas y por el relato de transformación que la empresa viene construyendo desde hace tiempo.


Cuando esas expectativas chocaron con una proyección más débil, la corrección fue inevitable y muy agresiva.


• La combinación de expectativas elevadas, una guía decepcionante y un aumento fuerte del volumen terminó desatando una venta masiva en una sola sesión.


Ese fue el punto de quiebre que marcó el día.


Resultados financieros: no fue un desastre, pero tampoco alcanzó


En su último reporte, Intel informó ingresos cercanos a los 13.700 millones de dólares, una cifra que estuvo ligeramente por encima de lo que esperaba el mercado. El beneficio por acción también sorprendió positivamente.


El problema es que esos números no alcanzaron para compensar la falta de confianza en el futuro inmediato. Los márgenes siguen bajo presión y el crecimiento continúa siendo débil, especialmente si se lo compara con otros gigantes del sector.


Para una empresa del tamaño y la historia de Intel, el mercado espera señales más claras de aceleración.


Análisis fundamental: una empresa fuerte, pero exigida


Desde el punto de vista fundamental, Intel sigue siendo una compañía enorme, con presencia global y una capacidad de inversión que pocas empresas pueden igualar. Su papel en la industria de semiconductores sigue siendo relevante, y su apuesta por expandir la producción en Estados Unidos y Europa tiene un peso estratégico importante.


Sin embargo, los desafíos son evidentes. La competencia con empresas como AMD, Nvidia y TSMC es cada vez más dura, y muchas de ellas avanzan más rápido en tecnologías clave. A eso se suman los altos costos de modernizar fábricas y los retrasos que todavía afectan algunos procesos productivos.


Hoy, el mercado mira a Intel con respeto, pero también con escepticismo.


Análisis técnico: lo que dejó la caída en el gráfico


Desde el análisis técnico, la jornada en la que las acciones de Intel cayeron dejó varias señales claras. El precio rompió soportes importantes que venían funcionando como piso en semanas anteriores, lo que activó ventas automáticas y aceleró el movimiento bajista.


El volumen fue muy superior al promedio, una señal típica de capitulación de corto plazo. Muchos traders decidieron salir al mismo tiempo, lo que explica la magnitud del desplome.


Tras la caída, el mercado observa zonas cercanas a los 44 dólares, e incluso los 42 dólares, como posibles niveles donde el precio podría intentar estabilizarse. Por arriba, cualquier rebote encontrará resistencia en el área de los 48 a 50 dólares, niveles que ahora se vuelven clave.


Cómo quedó el ánimo del mercado


Después del golpe, el sentimiento cambió. Varios analistas ajustaron sus proyecciones y adoptaron un tono más prudente. El entusiasmo que rodeaba a Intel hace algunos meses se enfrió, al menos en el corto plazo.


La mayoría coincide en que la empresa necesita mostrar avances concretos en ejecución, producción y márgenes antes de volver a ganarse la confianza del mercado.


Qué significa esta caída para Intel


El desplome de las acciones no significa que Intel esté fuera del juego, pero sí deja una advertencia clara. El mercado ya no compra promesas a largo plazo sin resultados visibles en el corto y mediano plazo.


Para Intel, el desafío ahora es doble: estabilizar el precio de la acción y demostrar que su estrategia puede traducirse en crecimiento real. Para los inversionistas, el contexto es de cautela. Para los traders, de alta volatilidad.


Conclusión


Las acciones de Intel cayeron 17% en una jornada que reflejó decepción, nerviosismo y un cambio de humor en Wall Street. Con un precio cercano a los 45 dólares, la empresa enfrenta un momento clave.


Intel sigue siendo un nombre pesado en la industria de semiconductores, pero el mercado dejó claro que ya no alcanza con la historia. Ahora quiere resultados. Y los quiere pronto.


Aviso legal: Este material tiene fines meramente informativos y no pretende ser (ni debe considerarse) asesoramiento financiero, de inversión ni de ningún otro tipo en el que se deba confiar. Ninguna opinión expresada en este material constituye una recomendación por parte de EBC o del autor sobre la idoneidad de una inversión, valor, transacción o estrategia de inversión en particular para una persona específica.